“La peor cuneta que pueden tener los represaliados del franquismo es el olvido”. Con esa frase intentaba explicar este miércoles Vicente Palomares, secretario general de UGT Córdoba, el motivo de la publicación del libro Ordeno y mando: Quedan disueltas las sociedades obreras. La represión franquista al movimiento obrero en Los Pedroches y Valle del Guadiato, que se ha presentado en la Diputación y del que son autores Joaquín Octavio Prieto y María Encarnación Escalera. La obra ha visto la luz gracias a la Fundación para el Desarrollo de los Pueblos de Andalucía (Fudepa), vinculada al sindicato, con la subvención de la Delegación de Memoria Democrática de la institución provincial.

El trabajo es fruto de un largo periodo de investigación en el que los autores han escudriñado los documentos del Archivo Histórico del Tribunal Militar Territorial Segundo, en el que se guardan la mayor parte de los expedientes de los juicios sumarísimos y los consejos de guerra a que eran sometidas todas aquellas personas que, de una manera u otra, el bando vencedor consideraba que no eran afines al régimen. La represión, según ha explicado el autor y algunos de los ponentes, no solo se practicaba contra los militantes o simpatizantes de los partidos o sindicatos sino también sobre sus familiares o allegados. Especialmente duro era el trato que se daba a las mujeres, que eran torturadas y vejadas, y las condenas a los maestros, a quienes se consideraba los culpables de la desafección de la población a los nuevos valores por inculcar a los alumnos los principios que sustentaban la República.

Prieto ha sintetizado el trabajo realizado y ha contextualizado la obra, con los antecedentes del alzamiento, los bandos de guerra dictados por los militares sublevados y el procedimiento que se seguía para poner ante el tribunal militar a los encausados.

En la presentación han participado el presidente de la Diputación, Antonio Ruiz; el secretario general de UGT Córdoba, Vicente Palomares; y los alcaldes de Pedroche, Santiago Ruiz, y Peñarroya-Pueblonuevo, José Ignacio Expósito.

A juicio del presidente de la institución provincial, “con esta publicación se contribuye no solo a la búsqueda de la verdad histórica y de la justicia con las víctimas, sino también realizando una llamada de atención sobre la persecución de quienes defendieron a los trabajadores y sus derechos”. Y puso de manifiesto que esta obra recuerda la importancia que tuvo en las citadas comarcas el movimiento obrero en el primer tercio del siglo pasado, hecho que demuestra que la mayoría de los represaliados eran sindicalistas, fundamentalmente, de UGT.

Palomares, por su parte, indicó que libros como éste son necesarios porque “recuperan la historia sin interpretaciones, ofreciendo datos empíricos; permitiendo que la interpretación la haga el lector” y señaló el líder sindical que todavía queda pendiente que los jóvenes se interesen por este episodio de la historia de nuestro país, para que “hechos como aquellos no vuelvan a repetirse”.

Los regidores de Pedroche y Peñarroya, en representación de las dos comarcas sobre las que habla el libro, han destacado, sobre todo, la necesidad de “poner en valor nuestra historia” y sacar del ostracismo vivencias que durante décadas «fueron silenciadas”.

La presentación del libro ha servido, asimismo, para rendir un homenaje póstumo a Miguel Ranchal Pozuelo, que fuera alcalde de Villanueva del Duque y líder de UGT, que fue ejecutado en Barcelona un año después de concluir la contienda.

Sobre la importancia de la obra, el profesor Francisco Acosta puso de manifiesto que además del concepto de memoria de lo ocurrido como algo general, el valor del libro presentado y de otros que están viendo la luz radica en la identificación personal de cada uno de los represaliados, por ser esto un “requisito fundamental para la necesaria restauración” de la dignidad de las víctimas, antes de la exhumación real. Acosta aseveró que este tipo de obras hacen posible “quitarle a los restos la tierra del olvido”.