ACTUALIZADO. El combate contra Queipo de Llano sigue en Sevilla: «No habrá descanso hasta que Gambogaz sea patrimonio público».

El combate contra Queipo de Llano sigue en Sevilla: «No habrá descanso hasta que Gambogaz pase al patrimonio público».

Unas 200 personas participan en la segunda marcha reivindicativa para reclamar que vuelva a ser «para el pueblo» la finca que el militar golpista adquirió usando fondos públicos. Los organizadores hacen una «llamada de atención a las instituciones que se han colocado de espaldas a este problema»

elDiarioand /15 de mayo de 2021 14:43h /

El fuerte calor que desde primera hora caía sobre Sevilla no ha desanimado a unas 200 personas para hacerse una caminata de un par de kilómetros a pleno sol para exigir en las puertas de Gambogaz que este cortijo, propiedad de los herederos del militar franquista Gonzalo Queipo de Llano, pase a ser de titularidad pública. Representantes de numerosos colectivos de izquierdas acudieron al llamamiento de la Plataforma Gambogaz, organizadora de la segunda marcha reivindicativa con la que se reclama que esta finca, ubicada en el término municipal de Camas, vuelva a ser «para el pueblo».

La recomendación para afrontar la jornada era sencilla: «Sombrero, zapatillas, agua, banderas y mucha firmeza y alegría para conseguir Gambogaz para el Pueblo». Eso no le quitó dureza a un trayecto que partió de la plaza en la que se ubica el Ayuntamiento de Camas, un acto previo en el que se leyó un manifiesto con el que se insistió en que «es una vergüenza que el cortijo de Gambogaz siga en manos de los herederos del criminal de guerra. Es una vergüenza sin precedentes en un Estado democrático, una ofensa a las víctimas de la represión y una ignominia para el pueblo andaluz».

Una compra con dinero público

Tras la lectura del manifiesto se inició la marcha para recorrer los dos kilómetros hasta la finca, que el general golpista obtuvo en 1937 tras una supuesta colecta pública como «regalo» por «salvar» la ciudad del «dominio rojo». La Plataforma Gambogaz denuncia que en realidad recurrió a técnicas de ingeniería financiera, creando una fundación puente con la que canalizó dinero público. En estas tierras, además, trabajaron esclavos del franquismo, según investigaciones llevadas a cabo por historiadores

Los participantes en la acción de este sábado, pertrechados con banderas republicanas y de formaciones de izquierda, detuvieron su marcha ante la puerta del cortijo. Allí, desplegaron una pancarta en la que podía leerse ‘Gambogaz para el pueblo. Devolución del cortijo regalado al sanguinario Queipo de Llano, responsable del asesinato de más de 50.000 personas’.

Queipo de Llano fue el responsable de coordinar la acción militar de los golpistas en toda la zona sur. Así lo subrayaba el manifiesto, que recordaba que «tras los muros de Gambogaz murió aquel que mandó ejecutar a más de 50.000 personas en Andalucía y Extremadura; aquel que dio la orden de matar a García Lorca y Blas Infante; el que autorizó la masacre de civiles que huían por la carretera Málaga-Almería, el golpista que arengó y alentó el asesinato de sindicalistas, que utilizó la humillación y la violación hacia las mujeres como botín de guerra; el que arrasó los barrios de Sevilla y masacró a todas las personas que no apoyaron el golpe de estado». 

Que se convierta en patrimonio público

El objetivo de la Plataforma Gambogaz es replicar en esta finca la operación que, tras años de reclamaciones, permitió recuperar el Pazo de Meirás en A Coruña para el patrimonio público tras décadas en manos de la familia Franco. Para ello, se reclama a las administraciones que utilicen los procedimientos «jurídicos y democráticos pertinentes» para revertir la propiedad y convertir el complejo en un Centro Cultural y Educativo Público de la Memoria Histórica y Democrática de Andalucía.

Eso sí, los organizadores señalan que «no queremos comparar Gambogaz con el pazo de Meirás, pero sí es necesario destacar que en el caso de la residencia de Franco las instituciones gallegas terminaron implicándose, ciertamente arrastradas por el movimiento memorialista. Pero este proceso todavía no se ha producido en Andalucía», lamentan. Por ello, consideran que «la marcha ha hecho una llamada de atención a las instituciones andaluzas, que se han colocado de espaldas ante este problema y no lo afrontan con suficiente determinación. Empezando por el Ayuntamiento de Camas, siguiendo por la Diputación de Sevilla, el Parlamento y el Gobierno andaluz y terminando en el Secretariado de Memoria Democrática del Gobierno Central». 

«En ese cortijo vivió y murió Gonzalo Queipo de Llano, el criminal de guerra bajo cuyo mando Andalucía se convirtió en una orgía de sangre y destrucción. Esa fue la casa del sádico homicida que llenó de luto, de terror, de destrucción y de hambre a nuestro pueblo», recuerda el manifiesto. Por ello, «mientras esta injusticia no sea reparada, el fantasma de la dictadura seguirá sobrevolando sobre nuestra democracia», de ahí que los organizadores lanzaran el mensaje de que «nuestra decisión es determinante: no habrá descanso hasta que Gambogaz pase al patrimonio público ni sosiego social hasta que su despreciable tumba salga de la basílica de la Macarena».

https://www.eldiario.es/andalucia/sevilla/fuerte-calor-no-evita-homenaje-victimas-queipo-llano-resuene-cortijo-gambogaz_1_7937037.html

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Nueva marcha para que un cortijo deje de pertenecer a Queipo de Llano.

La plataforma ciudadana de Camas ha convocado la marcha a las 11 h del sábado

El Correo /Camas /13 may 2021 / 09:57 h – Actualizado: 13 may 2021 / 10:04 h.

La plataforma ciudadana que reclama que el cortijo de Gambogaz, enclavado en Camas (Sevilla), deje de pertenecer a la familia del general Gonzalo Queipo de Llano, repudiado en 2016 por el pleno del Ayuntamiento hispalense a cuenta de los fusilamientos perpetrados bajo su mando tras el golpe de estado de 1936; y sea recuperado para la creación de un centro de memoria histórica, ha convocado una nueva marcha reivindicativa para las 11 horas del sábado.

La marcha, que según la convocatoria recogida por Europa Press comenzará desde la plaza del Ayuntamiento de Camas, se celebrará después de que en marzo de 2020 fuese suspendida una movilización similar a cuenta de la irrupción de la pandemia de coronavirus Covid-19, toda vez que en agosto de 2018 el citado cortijo ya fue objeto de un intento de ocupación promovido por el SAT, la CUT y el colectivo Jaleo.

La citada movilización de 2018, celebrada ante la presencia de la Policía Nacional, se redujo finalmente a una concentración “simbólica” a las puertas del cortijo para reivindicar “tierra y libertad”.

La nueva marcha hacia el cortijo de Gambogaz, en cualquier caso, se celebrará nuevamente con el lema “Gambogaz para el pueblo”, para reavivar la demanda de que dicho cortijo sea “recuperado” para lo público y sea destinado a la creación de un centro de memoria histórica y democrática.

GAMBOGAZ Y QUEIPO DE LLANO

El colectivo expone que el general golpista Gonzalo Queipo de Llano, cuya tumba sigue en la basílica de la Macarena frente al acuerdo plenario de Sevilla que reclama sacarla del citado templo, emprendió la adquisición de este cortijo y sus tierras en 1937, cuando “disponía de plenos poderes para ejercer su prevalencia en cualquier operación comercial que se planteara”, pues “su Estado Mayor controlaba la administración y los instrumentos financieros de Andalucía, donde sus tropas desplegaban una inusitada violencia”.

Según la plataforma, el citado general adquirió casi el 86 por ciento del total de la finca, de unas 480 hectáreas, con un dinero que “procedía del Banco de España y la justificación del auxilio de la agricultura y protección de los obreros del campo o modestos agricultores para mejorar sus medios de vida y elementos de su producción”, para lo cual adquirió los terrenos “a su nombre” y después los donó a una entidad que acababa de constituir, la “Fundación Benéfica Social Agraria Gonzalo Queipo de Llano”.

“NO LLEGÓ A PAGAR”

Entre 1938 y 1940, según el colectivo, Queipo de Llano se hizo con los terrenos de la finca que aún seguían en manos de la familia que hasta entonces poseía los suelos y en 1943, “la Fundación Agraria transmitió la propiedad de la finca” al propio Queipo de Llano, a partir de entonces “único propietario de Gambogazno”, pese a que “no llegó a pagar ningún dinero propio por su adquisición”.

Mientras el cortijo sigue actualmente en manos de los herederos del general, el colectivo ha pedido a la Secretaría de Estado de Memoria Democrática, por intermediación de la Alcaldía de Camas, ostentada por Rafael Recio (PSOE), “la formación de una comisión histórica y jurídica con capacidad para completar la documentación que permita llevar ante la Abogacía del Estado el caso de Gambogaz”, reclamando además la “implicación” del Consistorio y la Diputación de Sevilla para “llegar a juzgar la propiedad del cortijo”.

Respecto a este asunto, el Ayuntamiento de Camas lamentaba tiempo atrás “la huella aún presente en el municipio del terrible genocida Queipo de Llano”, esgrimiendo sus gestiones para que el mencionado recinto sea declarado como lugar de memoria democrática de Andalucía, lo que ceñiría el cortijo a la Ley autonómica de 2017 sobre Memoria Histórica y Democrática.

A tal efecto, el Consistorio destacaba que para ello, mantiene “una estrecha colaboración con la Asociación Memoria, Libertad y Cultura Democrática” y estaba pendiente del resultado de una investigación sobre el citado cortijo, para elevarla a la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía y su revisión por parte de un grupo de expertos, merced a la mencionada ley de 2017.

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