ACTUALIZADO. La difícil búsqueda de las «niñas» violadas y asesinadas por franquistas en El Aguaucho.

La difícil búsqueda de las «niñas» violadas y asesinadas por franquistas en El Aguaucho

Arranca la exhumación de varias jóvenes andaluzas que fueron secuestradas, ejecutadas y arrojadas a un pozo por las fuerzas golpistas en 1936

El caso es un símbolo de la represión de género y el trato que el fascismo español aplicó a la mujer durante la guerra civil

La «especial complejidad» del trabajo arqueológico precisa bajar a 10 metros de profundidad alrededor de la tumba ilegal donde fueron arrojados los cuerpos

Juan Miguel Baquero / 12/10/2017 – 20:36h

En doce años solo se han abierto 332 de las más de 2.000 fosas comunes que hay en España

Se han llevado «a las más nuevas», dicen en el pueblo. Los franquistas han violado a las «niñas». Luego les pegan «cuatro tiros» y arrojan sus cuerpos inertes a un pozo. Ebrios de muerte, los asesinos rompen el silencio de la madrugada regresando con sostenes y bragas ensartados en la punta de los fusiles. «Esta noche hemos tenido carne fresca», gritan.

El terrorífico relato corresponde al caso de las mujeres de El Aguaucho. Varias jóvenes de Fuentes de Andalucía (Sevilla) que fueron vejadas y ejecutadas por golpistas durante la guerra civil. Ocurrió en agosto de 1936. Más de 81 años después, arranca la exhumación del macabro y sádico crimen. Un ejemplo extremo de la represión de género ejercida por el franquismo.

El trabajo arqueológico presenta una «especial complejidad». Los restos estarían sepultados a una profundidad de unos 10 metros. Una máquina excavadora de grandes dimensiones se afana en mitad del campo para rebajar la tierra. El primer día, ya ha aparecido la «boca» del pozo donde fueron a acabar los cuerpos mancillados de las muchachas.

La tumba ilegal alberga los restos de al menos cinco mujeres: Coral García Lora (16 años) y su hermana Josefa García Lora (18), María Jesús Caro González (18), Joaquina Lora Muñoz (18) y María León Becerril (22). Según los testimonios orales mantenidos durante décadas, las víctimas podrían ser incluso nueve: Josefa González Miranda (17), Dolores García Lora (25, hermana de Coral y Josefa), María Caro Caro (35) y Manuela Moreno Ayora (40).

«Se divirtieron, luego las mataron»

«Me llevaba a todos sitios con ella, siempre en brazos, me acuerdo cuando me cogía de la mano…». A Pablo Caballero González (87 años) se le entrecorta el habla cuando recuerda a su tía, Josefa González, «hermana de mi madre». Recuerda, con los ojos inundados en lágrimas, cómo los asesinos hicieron «lo más malo del mundo», dice.

«Llegar, estar comiendo ellos, y las tenían en cueros… Lo que hacían con ellas… yo qué sé. Eso es lo que decían los más viejos del pueblo, que se divirtieron todo lo que quisieron y luego las mataron. Yo me he enterado de todas esas cosas. Sí, sí. Desnudas», cuenta a eldiario.es.

Es lo que refiere la crónica popular. Que los fascistas buscaron «carne fresca». Que obligaron a «las niñas, las más nuevas», a hacerles de comer y servirles sin ropa, sometidas a todo tipo de vejaciones. Abusadas. Usados los cuerpos femeninos como campo de batalla.

«¿Que por qué fueron a por ella? Qué se yo… el novio dicen que era de izquierdas, tenía 20 años y ella, claro, iba a todos lados con él». Se llamaba «Manuel o Antonio, tenía los mismos apellidos que yo» y los franquistas lo matan «el 5 de agosto y a ella el 17 o 18», afina Pablo a escasos metros de una máquina que araña la tierra bajo un ruido ensordecedor. «¿Que si hubo guerra aquí en Fuentes? Guerra ninguna. Llegar [los fascistas] y hacerse los amos».

A por las «mujeres jornaleras»

«Tiene un claro componente de género y de clase, porque son mujeres pero mujeres jornaleras, que en el año 36 tomaron conciencia de su condición de persona y se rebelaron contra la vida que llevaban», relata Juan Morillo, de la comisión memorialista Fontaniega.

Los delitos de las «niñas de El Aguaucho», precisa, eran «que iban a la casa del pueblo a leer y escribir, bordaban banderas republicanas, participaban en las manifestaciones del Frente Popular y organizaron una huelga como respuesta al hecho de que los señoritos dejaran las tierras sin sembrar para boicotear a la República».

Eso fue suficiente justificación para que el «grupo de jóvenes» fueran «raptadas el 27 de agosto del 36 por falangistas y miembros fascistas y golpistas y traídas a este lugar, el cortijo de El Aguaucho». Aquí, señala, «las vejaron, violaron, les hicieron de todo y echaron sus cuerpos a un pozo».

Hace falta que la historia «se reconozca», apela Juan Campos, otro familiar de estas mujeres presente en el inicio de la exhumación. Que la «gente joven» sepa «lo que aquí se hizo y que los familiares descansen en paz, que es lo que se merecen».

Tiros a la «barriga» de la embarazada

La represión de género es un fin del plan de exterminio franquista. Y tiene muchos rostros. «A mi madre fue la última que matan», cuenta Virtudes Ávila Estanislao (82 años). Otra víctima de la represión golpista en Fuentes. «La pusieron ahí y tras tras», escenifica dos tiros. Carmen Estanislao (24 años) estaba embarazada de ocho meses. Ya muerta, «el crío no dejaba de dar vueltas en el vientre». «El sepulturero que era un facha de los grandes cogió la pistola y le dio dos tiros en la barriga».

¿Deben conocer las nuevas generaciones el terror fascista? «Ea, ea… claro que sí», contesta. «A mi padre le sacaron los ojos, le cortaron la lengua y los testículos, todo con los brazos atados atrás». El relato sacude, como una trágica retahíla. «Son unos canallas, lo dejaron vivo allí tirado, que sufriera hasta que se le acabó la vida». Virtudes, huérfana, acaba «secuestrada por las monjas, que me llevan al convento y me rebautizan como Ángeles, pero en cuanto pude me lo volví a cambiar». Cuentan en el pueblo que cada vez que Virtudes, «no Angelita», se cruzaba con un asesino le decía «de todo».

«Prudencia» por un caso «complejo»

Todos los agentes implicados en la exhumación mantienen una «especial prudencia» sobre el resultado final por la «complejidad» del caso. «No nos encontramos ante una fosa al uso, las víctimas fueron arrojadas al interior de un pozo lleno de agua y si los cuerpos están puede ser bastante compleja tanto su exhumación como el estado de los restos», relata la directora arqueológica del proyecto, Elena Vera.

La Junta de Andalucía, promotora de los trabajos, subraya el mensaje de cautela. «Hay que insistir en la prudencia», dice el director general de Memoria Democrática, Javier Giráldez. Y en el «significado muy especial» que tiene la exhumación. «Es un episodio muy significativo y que se ha repetido en varios espacios de Andalucía, como la fosa de Grazalema, de las mujeres de Guillena o de Puebla de Guzmán», asegura.

Una tipología criminal «que pone en evidencia que hubo una represión de género y esto se ve en el número de mujeres que hay en las exhumaciones y en el trato especializado que los verdugos tuvieron con ellas», en palabras de Giráldez. «Hay que tener en cuenta un tema terrible», continúa: «los testimonios los tenemos a través de los propios asesinos, que fueron vejadas, asesinadas y arrojadas a un pozo». Relatos orales que deben quedar corroborados «con metodología científica».

La intervención ha sido reclamada durante años por familiares de víctimas y apoyada por la Asociación Memoria Histórica Fontaniega. Y cuenta con la colaboración de los ayuntamientos de Fuentes de Andalucía y La Campana, en cuyo término municipal está ubicado el cortijo donde estaba el pozo. La Junta también destaca la colaboración del actual propietario de la finca al facilitar la realización de las tareas exhumatorias.

«Aquí se asesinaron a 117 personas en 3 meses», explica el alcalde de Fuentes de Andalucía, Francisco Martínez. En un pueblo, recalca, donde «no hubo guerra, hubo represión y es verdad que es una represión que tiene una connotación de género muy llamativa». Y la finca del Aguaucho fue «desgraciadamente uno de los escenarios donde practicaron esos crímenes, donde asesinaron, de 5 a 8 mujeres».

La actuación específica en el cortijo de El Aguaucho supone el acometimiento de una nueva intervención de las 37 aprobadas el pasado año por parte del Gobierno andaluz. De igual forma, se encuentra entre las 20 actuaciones cuyos expedientes fueron autorizados en julio de este mismo año, «y que responden al principio de recuperación física de los cuerpos de las víctimas, como de reparación moral de sus familias, y a través del principio de colaboración entre todas las partes implicadas», indica la Junta de Andalucía.

http://www.eldiario.es/sociedad/ninas-violadas-asesinadas-franquistas-Aguaucho_0_695381282.html

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Fuentes de Andalucía empieza a cerrar la cicatriz del Aguaucho

EL CORREO DE ANDALUCÍA | MANUEL RODRÍGUEZ | LA CAMPANA | 10-10-2017

Nadie sabe precisar el día; unos dicen que fue el 17 y otros que el 27. Pero sí es seguro que fue en agosto de 1936, apenas un mes después del golpe de estado franquista que derivó en guerra civil. En Fuentes de Andalucía, un grupo de falangistas acuartelados en el conocido como Cruce de las Monjas, entre la localidad fontaniega y su vecina La Campana, sacó de la cárcel de Fuentes a cinco jóvenes de entre 16 y 23 años, las llevaron al cortijo conocido como El Aguaucho y, tras violarlas, las asesinaron y las arrojaron a un pozo.

«Los autores del vil asesinato se pasearon por el pueblo al día siguiente montados en sus camiones con la ropa íntima de las niñas en el extremo de sus fusiles, diciendo ‘Esta noche hemos tenido carne fresca’», narra Jesús Cerro, presidente de la Asociación por la Memoria Histórica Fontaniega.

Ochenta y un años después de ese luctuoso suceso han empezado los trabajos para localizar y exhumar los restos de las cinco jóvenes vejadas y asesinadas en El Aguaucho. Se llevan a cabo tras una reclamación de los familiares ante la Dirección General de Memoria Democrática, a través de la Asociación por la Memoria Histórica Fontaniega, cuyo presidente ve «la luz tras un trabajo oscuro».

Josefa, María Jesús, Coral, María y Joaquina fueron las mujeres –niñas algunas– asesinadas esa noche de agosto de 1936. Su historia ha sido contada en voz baja durante 81 años. Toda una vida. Sus asesinos alardearon de su crimen pero amenazaban con un «la siguiente puede ser tu hija» a los vecinos si no callaban. «La historia se ha transmitido de madres a hijas, de mujer a mujer», dice Cerro, «porque hay que considerar que, si se persiguió a los hombres, se ejerció más violencia con las mujeres, porque las sometieron a ultrajes a que no se podía someter a los hombres».

Tras la dictadura franquista, esos crímenes siguieron amparados por la ley de Amnistía de la transición, «que hizo tabla rasa con los desmanes de la dictadura», relata Cerro, «hasta que la Ley de Memoria Histórica permite a las asociaciones memorialistas pedir a las administraciones la reparación de las víctimas de la represión». En el caso de las víctimas del Aguaucho, ha sido necesario una petición amparada en un proyecto –la primera solicitud de exhumación fue denegada por la administración en 2013–, la aprobación de familiares de las víctimas, de los ayuntamientos de La Campana y Fuentes de Andalucía, del propietario de la finca, que es privada, y de la Dirección General de Memoria Democrática, que financia el proyecto.

El «sí» del consistorio fontaniego se daba por hecho. El alcalde, Francisco Martínez (NIVA), afirma que su gobierno está «muy implicado en el proceso de recuperación de la memoria histórica», y lamenta «el papel pasivo» que jugaban las administraciones en esta cuestión «no hace tanto». «El Ayuntamiento de Fuentes ha estado desde primera hora, desde 2010, como un miembro más de una comisión que es referente de cómo recuperar la memoria histórica», afirma el regidor.

«Este día tenía que llegar», enfatiza Martínez, para quien es fundamental la reparación moral a las familias «por los daños por el fascismo y la represión». «Vamos a seguir porque esta historia la tienen que conocer las generaciones futuras», asegura, «porque no venimos a abrir heridas, no venimos con rencor ni odio, sino a reparar a familiares, a recuperar la memoria histórica en Fuentes de Andalucía, a descubrir la verdad de los crímenes del Aguaucho».

No va a ser fácil. «Nos encontramos ante un pozo, podrían estar a unos diez metros de distancia y los restos pueden estar en condiciones que no sean óptimas», señala el director general de Memoria Democrática de la Junta de Andalucía, Javier Giráldez, que subraya el carácter simbólico del crimen del Aguaucho, «por su carácter de género, por el tiempo que llevamos esperando y por la colaboración de todas las administraciones públicas» en el proceso.

La arqueóloga Elena Vera y el antropólogo Juan Manuel Guijo son la parte técnica del proyecto. Explican que tras buscar las estructuras antiguas han dado con lo que queda de las cimentaciones del cortijo y el patio donde estaba el macabro pozo. Luego van a ir bajando y ampliando lo excavado hacia los lados hasta llegar al nivel donde imaginan que están los restos de las mujeres asesinadas, entre seis y nueve metros de profundidad. «No sabemos qué podemos encontrarnos», dice Vera, «si están ni en qué condiciones de conservación, porque el agua acelera el proceso de descomposición de todo organismo, también de los huesos».

Para los familiares de las mujeres del Aguaucho es lo de menos. Juan Campos espera que «si están aquí darle por lo menos el descanso que se merecen». Y Pablo Caballero está convencido que «ahí tiene que haber algo». El anciano sostiene una foto de Josefa González, su tía, «asesinada con 18 años», y pide que todo «salga lo mejor posible» y sus muertos descansen en paz. Que, como dice Jesús Cerro, puedan enterrar a sus muertos donde puedan llorarlos y «se cierre de una vez la cicatriz» que llevaba abierta 81 años en el cortijo del Aguaucho.

http://elcorreoweb.es/provincia/fuentes-de-andalucia-empieza-a-cerrar-la-cicatriz-del-aguaucho-CM3428884

Comunicado del Ayuntamiento. 09/10/2017

http://ayuntamientofuentes.com/org/los-inicios-de-los-trabajos-de-exhumacion-de-los-crimenes-del-aguaucho-convierten-un-09-de-octubre-de-2017-en-un-dia-historico-para-fuentes-de-andalucia/

http://ayuntamientofuentes.com/org/galeria-grafica-inicio-exhumacion-crimenes-del-aguaucho/