Alicante. El bombardeo del 25 de mayo y la memoria histórica

EL MUNDO | LUIS CAPDEPÓN | 25-5-2018

Hoy se cumplen ochenta años del bombardeo más emblemático y cruento sufrido por la ciudad de Alicante durante la última contienda civil (1936-39).

En el Diario Histórico del 8º Storno de Bombardeo Veloz «Falchi delle Baleari»aparecen, entre otros, los siguientes datos:

«25 de mayo de 1938. XVI. Aparatos en vuelo: nº 14 aparatos «S -79». Actividad bélica: Bombardeo del puerto de Alicante con una formación de cuatro aparatos y otra de tres. Despegue a las 08:10 horas, aterrizaje a las 10:50. Comandantes de las formaciones, capitanes Zigiotti y De Prato. Total de explosivos empleados: 56 bombas de 100 Kg, 8 de 20 y 20 de 15. Resultados obtenidos: objetivos parcialmente alcanzados.Reacción antiaérea inmediata: fuerte».

Eran los Savoia Marchetti SM-79 aviones trimotores de fabricación italiana (1935). El día 30 de septiembre de 1937 llegaron al aeródromo de Son San Juan (Mallorca)las primeras doce unidades, formando posteriormente con nuevos envíos el 8º Storno de Bombardeo Veloz «Falchi delle Baleari», de 25 a 30 aparatos, pilotados exclusivamente por italianos. Su tripulación, cinco hombres. Carga de bombas 1.536 Kg, no obstante, la carga estándar con la que generalmente se bombardeaba Alicante era de ocho bombas de 100 Kg y cuatro de 20 o 15. Velocidad máxima/crucero 410/360 Km/h, autonomía 1.900 Km. Ningún aparato de este tipo fue derribado en el área mediterránea en el transcurso de la contienda.

Las bombas de 100 Kg eran conocidas como bombas-mina, «tipo M», con 27,5 Kg de carga explosiva, utilizadas junto con otras de 15 o 20 Kg en la proporción de dos a una, 865 Kg por aparato, algo más de la mitad de su carga, explosivos de tamaño medio-pequeño, combinación adecuada para el ataque a puertos mediterráneos, barcos atracados o en el mar.

El día 25 de mayo de 1938 pudieron ser lanzadas sobre Alicante un total de 6,06 toneladas de explosivos.

Una vez remontado el vuelo desde su base en Mallorca, bordeaban el litoral norte de la isla de Ibiza alcanzando las costas peninsulares, frente al puerto de Valencia, quedando a la izquierda los cabos de San Antonio y la Nao, dos puntos de acecho y escucha dotados de instalación telefónica, por lo que era factible avisar a Alicante bastante tiempo antes, entre 15 y 20 minutos, de la llegada de los aviones, dando tiempo a la población a resguardarse en los refugios. El día 25 de mayo de 1938, las sirenas de alarma no funcionaron con antelación, lo hicieron al unísono del estallido de las bombas.

El recorrido de estos aviones era siempre el mismo, bordeando la costa, entraban en Alicante por la sierra de San Julián, realizaban una sola pasada, bombardeando sus objetivos, volvían a sus bases sobrevolando el cabo de Santa Pola, utilizando el mismo trayecto que el de llegada, tras descargar sobre el mar los explosivos no utilizados para poder aterrizar, alcanzando así la máxima velocidad para eludir la caza contraria. De los 72 bombardeos aéreos que sufrió Alicante, nunca hizo presencia la caza republicana, estacionada en Archena, La Ribera y El Carmolí (Murcia) y Rabasa (Alicante).

La Defensa Contra Aeronaves (DCA) fue desplegada en Alicante capital antes del primer bombardeo del día 5 de noviembre de 1936, formando con el tiempo el «Grupo Fijo de Alicante«, tres baterías, numeradas como 32, 110 y 712.

La primera, nº 32, tres piezas Skoda 76,5/40 mm, checas (1919), con un techo de 4.000 m. Al término del conflicto el Servicio de Recuperación Nacional rescata tres piezas situadas en el castillo de San Fernando.

La segunda, nº 110, al parecer cuatro piezas Schneider-Trubia 75/28 mm, francesas (1897), de tiro terrestre adaptadas a tiro antiaéreo, más una pieza Vickers 76,2/40 mm, británica (1914). Esta batería fue sustituida por cinco modernas piezas soviéticas 76,2/55 mm (1931), con un techo de 8.000 m. El último envió de estas piezas, treinta y dos, fueron desembarcadas en el puerto de Cartagena a principios de 1938. Al término del conflicto el Servicio de Recuperación Nacional rescata en Alicante cinco piezas; una en el castillo de San Fernando, dos en el de Santa Bárbara y dos en la zona de Babel.

Según me comentó el poeta alicantino José Ramón Celdrán estas piezas tuvieron su bautismo de fuego el día 25 de mayo de 1938.

La tercera, nº 712, tres piezas Bofors 40/60 mm, suecas (1930), con un techo de 7.200 m. Posteriormente sustituidas por tres piezas Oerlikon 20/70 mm, suizas (1919), con un techo de 1.100 m.

Se conoce también el despliegue de un destacamento independiente Oerlikon 20/70 mm, citadas anteriormente, seis piezas. Al término del conflicto el Servicio de Recuperación Nacional rescata nueve piezas, cuatro de ellas en el castillo de San Fernando. Total diecisiete piezas. Salvo las cinco soviéticas, se trataba de material anticuado.

La aviación italiana, acostumbrada a bombardear Alicante sin problemas desde 4.000 m de altura, se encontró el día 25 de mayo de 1938 con un potente fuego antiaéreo que les deshizo la formación, por lo que debieron optar por emprender el camino de regreso, descargando parte de las bombas sobre la ciudad, sin importarles las trágicas consecuencias que del hecho pudiera derivarse.

El Parte de Guerra republicano del día 27 de mayo de 1938 señalaba: «En un intenso bombardeo realizado (día 25) por la criminal aviación extranjera al servicio de los facciosos contra la ciudad de Alicante, causaron 250 muertos, en su mayor parte niños y mujeres. Más de 50 edificios quedaron destruidos. El número de heridos es también elevado». No hubo Parte de Guerra nacional.

Defensa Pasiva cifró las víctimas en 300 muertos y 220 heridos. En su Memoria al día 18 de julio de 1938, rebaja a 273 los muertos y 224 los heridos. Dato verdadero o no, fue dado a conocer casi dos meses después del bombardeo, por lo que no debería darse una cifra de víctimas superior al mismo.

El informe de la «Comisión Técnica Inglesa» del día 3 de Septiembre de 1938 señalaba: «El 25 de mayo a las once, nueve aviones arrojaron 90 bombas desde una altura de 4.000 m. Todas las bombas cayeron sobre la ciudad. Resultaron 236 muertos y 224 heridos. Ataque deliberado a zona civil.»

El diario comunista «Nuestra Bandera» del día 26 de junio de 1938 cifró el número de muertos en 500.

Salvo error, con la observación «Bombardeo 25 de mayo» aparecen en el Registro Civil de Alicante-Defunciones: zona norte, 71 personas inscritas, zona sur, 112; total 183.

En Cementerios Municipales de Alicante con fecha 26 de mayo de 1938 figuran 156 enterramientos, cinco con la observación «Bombardeo 25 de mayo» y dieciséis con «Panteón militar. Resto aparece en blanco.

Por último, un emocionado recuerdo para todas aquellas víctimas inocentes que perdieron la vida en aquel aciago día del 25 de mayo de 1938.

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Luis Capdepón Autor del libro «Alicante bombardeado (1936-39). Análisis sesenta y cinco años después»

http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/alicante/2018/05/25/5b06f3f6268e3ee67f8b45c7.html