Andalucía. Vox fracasa en su intento de derogar la Ley de Memoria Democrática

El PP y Cs niegan su apoyo a una nueva Ley de Concordia planteada por el partido de Santiago Abascal

Teresa López Pavón / Sevilla 15.12.2021

Vox ha fracasado en su intento de derogar la Ley de Memoria Democrática de Andalucía tras no conseguir el apoyo del PP y de Ciudadanos a su propuesta de Ley de Concordia, que se debate este miércoles en el Parlamento autonómico. Ambos partidos han explicado que la iniciativa de Vox se ha planteado sin vocación de consenso o diálogo.

El partido de Santiago Abascal parece dispuesto a aprovechar lo queda de legislatura para poner a prueba al PP con iniciativas relacionadas con los grandes debates políticos que ahondan en las diferencias ideológicas. La memoria histórica es uno de ellos y la derogación de la Ley de Memoria Democrática de Andalucía fue uno de los objetivos que se marcó Vox al inicio de la legislatura y que no ha conseguido arrancarle al Gobierno de Juanma Moreno.

Primero lo llevó al acuerdo de investidura con el PP y, ante la falta de impulso al respecto por parte del Gobierno andaluz, lo ha planteado en el Parlamento a través de una iniciativa legislativa para la aprobación de lo que han denominado una Ley de Concordia, diseñada para sustituir a la Ley de Memoria. La propuesta no prosperará en la Cámara autonómica, pues será rechazada por los partidos de la izquierda (PSOE, Unidas Podemos y Adelante Andalucía). Pero tampoco recibirá el apoyo de Ciudadanos o del PP, que han anunciado su abstención en la votación.

Este nuevo fracaso de Vox en su intento de derogar la Ley de Memoria no cae del todo en saco roto en la estrategia del partido de la derecha extrema. El hecho de que el proyecto se haya presentado sin pasar por ninguna negociación previa con el PP delata que el interés de sus impulsores no era tanto su aprobación como el de obligar al Gobierno de Juanma Moreno a pronunciarse sobre un asunto sustancial en la batalla de las ideas. Pero al PP, que ha optado en Andalucía por un perfil ideológico bajo y se propone ensanchar su base de votantes por el centro, no le interesa reabrir en este momento ese debate.

Entre las razones que ha esgrimido la consejera de Cultura, Patricia del Pozo -responsable de las políticas de Memoria Democrática-, para no abordar la reforma legislativa comprometida con Vox es que cualquier ley que venga a modificar la norma socialista debe contar con un consenso, como mínimo, de la misma amplitud que el que cosechó en su día el texto que salió del Parlamento en 2017. Entonces, la Ley no recibió ningún voto en contra, ya que el PP y Cs se abstuvieron.

Pensar que el PSOE o Unidas Podemos van a negociar con el Gobierno andaluz una reforma de la Ley de Memoria Democrática para restarle carga política resulta poco verosímil. Tampoco Ciudadanos se va a prestar a esa reforma, por lo que el PP sabía que el acuerdo con Vox para sustituir la Ley de Memoria por una Ley de Concordia era poco más que un brindis al sol.

Pero Vox no ha renunciado al mismo y, con su iniciativa, ha obligado al PP a mojarse en el asunto. La abstención le sirve a los diputados del partido de Santiago Abascal como munición contra la gestión del Gobierno de Juanma Moreno, al que acusan de haber abrazado las ideas socialistas y no haber introducido ningún cambio en Andalucía.

El portavoz del grupo parlamentario popular, José Antonio Nieto, ha explicado que el PP quiere «superar la sociología de bandos«, que plantea los debates en términos de enfrentamientos. Ha reconocido que no le gusta la ley vigente en Andalucía pero cree que la iniciativa presentada por Vox es un «espejo» de la socialista y abunda en los mismos errores frentistas.

Por su parte, la portavoz de Ciudadanos, Teresa Pardo, ha afirmado que «un tema tan sensible necesita de diálogo, consenso y generosidad de todos los partidos». «No vamos a aceptar ninguna imposición de Vox. No la vamos a apoyar y quiero que quede claro», ha añadido.

El texto de la ley propuesta por Vox plantea «el reconocimiento debido a todos los caídos en la Guerra Civil, cualesquiera fueran los motivos que les llevaron a participar en el conflicto y con independencia del bando en el que lucharan, sin que sean objeto de discriminación y así rendirles los merecidos honores y cerrar definitivamente las heridas abiertas por el conflicto fratricida, logrando la ansiada reconciliación«.

El documento también pide «considerar víctimas a todas aquellas personas que con motivo de la Guerra Civil hayan desaparecido o sea incierto su destino o la sepultura de sus restos». Y reclama «la máxima imparcialidad y neutralidad de las administraciones públicas en escuelas, universidades y medios de comunicación públicos y privados sujetos a concesión administrativa y el derecho a reparación plena para todas las víctimas».

https://www.elmundo.es/andalucia/2021/12/15/61b9d6b4fdddffc3548b459e.html