Carmelo Moreno Palma «El Ñoño». Carta abierta al pueblo de Cazalla de la Sierra (Sevilla)

Carmelo Moreno Palma <El Ñoño>.  (Carta abierta al pueblo de Cazalla de la Sierra).

José Antonio Jimenez Cubero, para TLN

A usted, lector y paisano que hoy estas palabras, apresurado o displicente lee, pregunto: ¿si tuviera noticias ciertas de que el cuerpo de alguno de sus familiares y/o antepasados yaciera bajo tierra –tirado de cualquier manera cual animal o cosa- en un lugar conocido y señalado del término de la localidad donde usted habita, no siendo el tal lugar el Cementerio Municipal, qué haría para subsanar tamaña infamia?

Formulé la pregunta anterior con el propósito claro y evidente de intentar concienciar a las autoridades municipales y al común de los vecinos de que ya es hora y tiempo que los restos mortales de Carmelo Moreno Palma «El Ñoño» reposen donde les corresponde.  A tal respecto recordaré, a grandes rasgos, algunos datos de su breve biografía.

Carmelo El Ñoño nació en Cazalla de la Sierra en los primeros días del mes de Agosto de 1919. Tercer hijo del matrimonio formado por Tomás Moreno Arias y Antonia Palma Gallardo, antes de cumplir los diecisiete años vio como sus padres y su hermana mayor, Carmen, eran ejecutados por los criminales franquistas tras la ocupación militar de Cazalla el 12 de Agosto de 1936.   

A principios del verano de 1949, cuando se hallaba trabajando de vaquero en «La Dehesilla de Castillo», se incorporó junto a su primo Alfredo Moreno a la guerrilla que mandaba Dionisio Habas Rodríguez, Eugenio del Real. Breve fue su vida en la sierra como guerrillero. Tras participar en varias acciones a lo largo de los meses de agosto y septiembre, la madrugada del uno al dos de Octubre de ese mismo año de 1949, a su regreso a la base de La Clica en la finca «Las Corchas», Carmelo fue detenido por órdenes del jefe de la guerrilla. En el transcurso de una reunión celebrada aquella misma noche y en la cual participaron todos los miembros de la misma, fue condenado a muerte.

Aquella misma madrugada, Carmelo Moreno Palma fue ahorcado en un alcornoque del cerro Poleá, sito en la linde de las fincas «Charco Redondo» y «El Obispo», a cuyo pie fue enterrado. Desde entonces dicho alcornoque –bien conocido de todos los “descorchaores” de Cazalla- no ha vuelto a ser despojado de su corcho.

Ya es hora de sacar a Carmelo de allí y enterrarlo donde corresponde.

José Antº Jiménez Cubero.