Exposición "Todos (…) los nombres". PANEL 23. La puesta en marcha de la justicia al revés

«…por cuanto que ha de estimársele componente de la total subversión que los partidos del Frente Popular habían desencadenado contra la Patria representada por el Ejército»

En Cádiz, como en los restantes territorios ocupados por los sediciosos, su justicia recurrió a los tribunales militares a la vez que exterminaba a sus enemigos a golpe de Bando de Guerra. Era la política de desinfección social de la que hablaba Luis Martos Peña, el comandante militar de El Puerto de Santa María, en diciembre de 1936.

En marzo de 1937 se pusieron en marcha nuevos mecanismos que otorgaban el control de la represión al ejército rebelde. Una orden de Gonzalo Queipo de Llano, máximo jefe del llamado Ejército del Sur, de 3 de marzo de 1937 ordenó que todas las personas que estuvieran detenidas o volvieran de la «zona roja» pasaran a disposición de la estructura judicial militar golpista.

En Cádiz, durante su primer año de funcionamiento, fueron varios centenares los sumarísimos que se instruyeron. El primero comenzó el día 8 de marzo. El último que conocemos, el nº 452, lo fue el 23 de diciembre. De los 320 acusados casi un 50% tuvieron penas de cárcel o muerte. El Consejo Permanente de Cádiz, presidido por Rafael López Alba, se puso en marcha el día 8. Ese día encargó a José Sotillo Rubio que se constituyera como juez instructor. No fue este «teniente honorario» quien se encargaría de la mayoría de las sumarias de la «justicia al revés». Los jueces que mayor actividad durante este primer año fueron Antonio Martínez de Salazar Moyano, José Luis Molina Schwalbach y Alfonso Moreno Gallardo. Jueces, fiscales y en algún caso defensores ocuparon cualquiera de los tres puestos indistintamente.

El primer enjuiciado fue el carpintero de la CNT, José Díaz Mariscal. Catalogado como destacado extremista, huelguista y con antecedentes por conflictos sociales, fue acusado de resistir al golpe al participar en el asalto a la Audiencia Provincial y levantar barricadas en las calles. El 19 de abril fue condenado a muerte y asesinado diez días más tarde en los fosos de la Puerta de Tierra. Para esa fecha ya habían sido fusilados otros aunque hubieran sido encausados después. De los sumarios que conocemos los primeros ejecutados fueron Fernando Otero Montesinos y Enrique Quintero Macías, ambos militantes de la UGT.

Hubo fusilamientos colectivos que ejemplificaron la finalidad exterminadora de los sediciosos. Al amanecer del 19 de abril fueron pasados por las armas cuatro personas: los albañiles cenetistas Antonio Martín y Miguel García Tejero, José Ruiz Gallardo, un dependiente de comercio de la UGT de 22 años y Carmen Mora Marín, una joven socialista tarifeña de 22 años, hija del alcalde de esa población, también asesinado.

Relación de jueces instructores, fiscales y defensores intervinientes en consejos de guerra celebraros entre marzo y diciembre de 1937
Jueces Instructores
Antonio Martínez de Salazar Moyano (132)
José Luis Molina Schwalbach (53)
Alfonso Moreno Gallardo (41)
José Antonio Tabernilla Oliver (26)
Francisco Casas Ochoa (21)
Francisco Alonso Moya (20)
Manuel Moreno Herrera (12)
Fernando Wilhelmi Castro (6)
Alberto Llamas García (7)
Amando García Royo (5)
José Sotillo Rubio (5)
Francisco Valera Sainz de la Maza (3)
Andrés Barea Toledano (2)
Marcelino Rancaño Gómez (1)

Fiscales
Alfonso Moreno Gallardo (80)
José Antonio Tabernilla Oliver (39)
José Sotillo Rubio (31)
Fernando Wilhelmi Castro (22)
Alberto Llanos García (18)
Francisco Alonso Moya (7)
Andrés Barea Toledano (3)
Ildelfonso Baena (3)
Emilio Cano de Castro (2)
Francisco Valera Sainz de la Maza (2)
Juan García Valdecasas (1)

Defensores
Adolfo Gutiérrez García (61)
Federico Sahagun Repetto (46)
Antonio Díaz de la Jara (42)
Andrés Barea Toledano (21)
Alfonso Palomino Blázquez (17)
Manuel Lora Torres (16)
José Domínguez Sevilla (13)
Joaquín Fernández Repeto (5)
José Domínguez Rubio (2)
Manuel Ruiz Crespo (2)
José Cintado Alcalá (1)
José Elías González (1)
Vicente García Figueras (1)

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