El 3 de Marzo en Vitoria será recordado en la gran pantalla 43 años después

La película Vitoria 3 de Marzo se estrena en los cines este Primero de Mayo, día internacional de los trabajadores. Un película de ficción basada en los hechos ocurridos en la capital alavesa en 1976 cuando el régimen franquista reprimió duramente las movilizaciones sociales durante una huelga general.

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La película Vitoria 3 de Marzo se estrena en los cines este Primero de Mayo, día internacional de los trabajadores. Un película de ficción basada en los hechos ocurridos en la capital alavesa en 1976 cuando el régimen franquista reprimió duramente las movilizaciones sociales durante una huelga general. Cinco obreros fueron asesinados por las fuerzas del orden franquista aquel día. “Esta es una historia de trabajadores y qué mejor fecha que el uno de mayo para estrenarla”, señala Victor Cabaco, su director.

“Nuestra intención es a través de la película, de una ficción, acercar los hechos a mucha más gente”, aclara el director. El filme combina el trabajo documental, imágenes originales y las impactantes comunicaciones reales de la policía, con una recreación ficcionada de los hechos. Para el rodaje el equipo ha trabajdo con la colaboración de la asociación 3 de Marzo. Cabaco señala los motivos por los que se han decantado por este formato: “Ayuda muchísimo a que la gente pueda entenderlo, te entra de otra manera, puedes empatizar con los personajes. Para nosotros es más directo y más digerible”.

Habían pasado tan solo cinco meses desde la muerte de Franco y tras dos meses de huelgas, el movimiento obrero convocó una jornada de paro total en Vitoria. Se trababa de una “organización desde el obrero” en palabras de Cabaco. “Fue una organización espontánea en las empresas y eran los comités de empresa los que tomaban las decisiones”, explica.

Aquella tarde más de cinco mil huelguistas estaban reunidos en la iglesia de San Francisco en el barrio de Zaramaga para celebrar una asamblea informativa. La policía recibió la orden de impedir que se celebrase y desalojar la iglesia. Los agentes gasearon el interior y cargaron contra los huelguistas a la salida con golpes y disparos de fuego real. El resultado es ya conocido: cinco obreros muertos a manos de la policía armada. Otras dos personas murieron días después en manifestaciones solidarias, una en Basauri y otra en Tarragona.

Nadie fue juzgado por aquellos hechos y todavía a día de hoy nadie ha asumido responsabilidades. «Ante una injusticia siempre hay que posicionarse», sentencia el director. «Esta película es para que no se olviden esos hechos que fueron injustos y para que no se repitan», añade.

“Es un hecho muy sentido en la ciudad”, señala Cabaco. La implicación ciudadana les ha permitido paliar la falta del presupuesto. Durante el rodaje, la gente se acercaba para relatar sus recuerdos y hacer aportaciones. “La gente se implicaba muchísimo. Pedíamos voluntarios y venían 500 por la mañana y 500 por la tarde. Era muy emotivo”, reconoce el director, agradecido.