Galicia. El olvido de un lugar por la memoria

Las esculturas de Díaz Pardo en recuerdo de los fusilados se deterioran cada vez más

La Casa das Palabras, que costó 180.000 euros, sigue cerrada a cal y canto y en mal estado

La Opinión | David Fontán | A Coruña | 16-6-2015

La verja oxidada, con un candado desteñido que parece asegurar el cuadro de una bicicleta dejada al abandono, mantiene cerrado un recinto en el que la pintura, desconchada, se cae a cachos, y donde los muros son presa de las pintadas. En su día fue lugar de enterramiento de varios musulmanes que, llegados del protectorado español de Marruecos, combatían por el bando sublevado en la Guerra Civil. Cuando los cadáveres fueron exhumados y llevados al cementerio de San Amaro, esta construcción, situada en un privilegiado lugar junto a las calas de Adormideras, fue cayendo en el olvido. En 2002, el Concello anunciaba su transformación en un espacio ajardinado, definido por una marcada arquitectura árabe y dedicado a la convivencia y al encuentro entre culturas. El Ministerio de Cultura invirtió más de 180.000 euros en la obra, inaugurada cuatro años más tarde bajo el nombre de Casa das Palabras. Pero, a pesar del gasto, nadie la puede disfrutar. Las flores del jardín, las inscripciones de las paredes, expresadas en varios idiomas, o las cerámicas de Xohán Viqueira que adornan los murales solamente se pueden observar, con dificultad, a través del enrejado que impide la entrada.

Un poco más arriba, el cromlech encargado a Isaac Díaz Pardo en memoria de los fusilados en ese mismo lugar, el Campo da Rata, tras el golpe militar de 1936, se deteriora progresivamente. Los poemas de Federico García Lorca y Uxío Carré Alvarellos, grabados sobre la piedra del monumento, ni siquiera se consiguen leer. El espacio donde en su día se colocó una fotografía de los fusilamientos, sacada clandestinamente por un soldado que hacía guardia, permanece en blanco. Tampoco están allí las líneas rojas que el escultor, cuyo padre fue brutalmente asesinado en Santiago, trazó como recuerdo de la sangre derramada a orillas de la ría, ni hay una placa que señale con precisión lo que allí ocurrió.

«Hemos hecho muchas reclamaciones sobre la situación del entorno de la Torre», denuncia el presidente de la Asociación de Vecinos Atochas-Monte Alto, Alberte Fernández, que señala que el anterior gobierno «no mostró interés» en remediar la situación. Destaca que «todo está conectado: la situación de la cárcel, de los petroglifos, de las esculturas de punta Herminia, del monolito de la avenida de Navarra…» y que la gente joven del barrio «no sabe esta historia». Sobre la Casa das Palabras, Fernández no recuerda «haberla visto abierta nunca», y que mucha gente le pregunta ya que «no está bien señalizado».

Rubén Afonso Lobato, responsable de comunicación de la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica da Coruña, considera que la zona está «de pena» y que son «puntos de referencia» de los que el Concello «se debe preocupar».

http://www.laopinioncoruna.es/coruna/2015/06/16/olvido-lugar-memoria/967054.html