Memoria de la lucha antifranquista. Los héroes de la Seat

► Barcelona dedica este martes un pasaje a Antonio Ruiz Villalba, trabajador asesinado por la policía franquista durante una protesta sindical en 1971

► En la ciudad solo quedan las placas falangistas en las viviendas públicas levantadas durante la dictadura

ELPERIODICO.COM | HELENA LÓPEZ | 16-10-2016

Casi tan importante como borrar las huellas del fascismo del espacio público -en Barcelona prácticamente solo quedan las placas falangistas en las viviendas públicas levantadas durante la dictadura- es reescribir la historia con los ojos de las víctimas y de quienes lucharon por derrotarlo. Así -«Franco murió en la cama, pero el franquismo fue derrotado en las calles y en las explanadas de las fábricas como esta»- lo reivindicó en un sentido discurso la alcaldesa Ada Colau en los actos del 18 de octubre del año pasado, en el homenaje a Antonio Ruiz Villalba que el Memorial Democrático de la Seat organiza todos los años ese día. El día, de 1971, en el que ocho balas de la policía franquista perforaron el cuerpo del joven soldador de la sección 33 del taller 4 de la fábrica que marcó la lucha obrera antifranquista más allá de las fronteras de la Zona Franca.

Figura, la de Antonio Ruiz Villalba, que los trabajadores y extrabajadores de la fábrica llevan años reivindicando y que este martes, otra vez 18 de octubre, finalmente, entrará a formar parte del nomenclátor de la ciudad.

Será en la Zona Franca, a pocos metros de los talleres en los que fue abatido por los grises mientras participaba en el encierro en la fábrica para pedir la readmisión de los despedidos por participar en las movilizaciones sindicales. En el pasaje de entrada a la escuela de la Seat, hasta ahora sin nombre, junto a las viviendas de los trabajadores.

PROPUESTA DE CONSENSO

«Estamos muy contentos porque hay un consenso muy amplio. La petición se aprobó por unanimidad, y fueron el ampa y el equipo de maestros de la escuela quienes pidieron que fuera el pasaje de entrada a la escuela el que recibiera el nombre de Villalba, ya que hasta ahora no tenía una dirección exacta», explica Carles Vallejo, presidente del Memorial Democrático de la Seat, quien participó en las protestas en las que cayó el joven soldador y quien también sufrió la represión: fue uno de las decenas de detenidos. «Antonio Villalba es un símbolo. Dedicarle una calle a él es reconocer las luchas de la Seat«, prosigue Vallejo. Y es que las luchas de la Seat, empezando con su revolución interna contra el sindicato vertical, «marcaron todo el movimiento obrero antifranquista y la lucha por las libertades en esta ciudad», subraya el presidente del memorial.

La inauguración de las placas del nuevo pasaje de Antonio Ruiz Villalba este martes se enmarca en el ‘Ciclo de memoria histórica e historia local de nuestros barrios’, que también organiza la exposición ‘Seat, 60 años de lucha obrera‘ (en la sede del distrito de Sants-Montjuïc hasta el 4 de noviembre).

PLAZA DEL MOVIMIENTO OBRERO EN EL AIRE

Además del pasaje de Ruiz Villalba, el gobierno local en Sants Montjuïc había impulsado bautizar el espacio conocido como ‘plaza Firal’, en el mismo barrio de la Zona Franca, en el paseo hacia L’Hospitalet, como plaza del Moviment Obrer. El objetivo perseguido era el mismo, pero el pleno del distrito de Sants-Montjuïc, en el que Barcelona en Comú está en minoría, desestimó la propuesta. «Esperamos que cuando se eleve a la ‘Casa Gran’ prospere», asegura uno de los miembros del grupo de trabajo de memoria histórica del distrito. 

Entre las peticiones de los sindicalistas que acabaron en aquella jornada trágica, demandas que hoy suenan impensables, no precisamente por superadas. Que sean voluntarios los que pasen a integrar el turno de noche, cena y café caliente a la hora del bocadillo o no trabajar los sábados por la noche. Definitivamente, eran otros tiempos.

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