Cádiz. Nuevos restos de represaliados en la fosa común y en el área de Bebés Robados

NUEVOS RESTOS DE REPRESALIADOS EN LA FOSA COMÚN Y EN EL ÁREA DE BEBÉS ROBADOS

La segunda fase de los trabajos en el camposanto gaditano concluye con la aparición de cuatro esqueletos en el patio 1 y de tres sujetos identificados en media sepultura del patio 3

DIARIO DE CÁDIZ | TAMARA GARCÍA | CÁDIZ | 1-8-2018

A veces, es cuestión de voluntad (voluntad de decisión y de destinar recursos, claro) que lo que parece imposible se haga posible. Es la lección extraída del balance de la segunda fase de los trabajos en el cementerio de San José, la de localización y estudio de las fosas comunes del camposanto gaditano, donde durante seis meses se ha estado buscando la tierra que sepultaba a las personas asesinadas por los golpistas en Cádiz. En el camino, no pocas dificultades que, sin embargo, no han disuadido al equipo dirigido por el arqueólogo José María Gener que, casi in extremisdel plazo adjudicado a la campaña, ha exhumado los restos de cuatro represaliados en la fosa común, además de la sorpresa de encontrar los cadáveres de tres sujetos más en las excavaciones asociadas a la búsqueda de Bebés Robados.

Así lo comunicaron ayer a los medios de comunicación el concejal de Memoria Democrática del Ayuntamiento de Cádiz, Martin Vila, el coordinador de la Plataforma por la Memoria Histórica de la Provincia de Cádiz, Antonio Chico y la arqueóloga Fátima Barreiro que junto a sus colegas María Isabel Gómez y Francisco José Moncayo y a los operarios Carlos Jesús Navarro y Patricia González han estado a pie de estos trabajos, iniciativa del Consistorio gaditano, dentro del marco de los Planes +30 y -30 de la Junta de Andalucía.

Las mismas personas que el pasado 13 de junio pasaron por el mal trago de informar a los familiares de «las pocas posibilidades» de encontrar a los represaliados y que al día siguiente (sí, así es el azar) hallaron los primeros indicios de violencia en dos esqueletos que, efectivamente, pertenecen a dos víctimas del franquismo.

El sondeo 3 de la fosa común norte del patio 1 (un área de 17x10x2,5 metros localizada en una superficie de 400 m2) fue el que finalmente permitió dar con los restos de los represaliados, por lo tanto, es el área a la que los profesionales han dedicado sus esfuerzos en este último mes de excavación. Un periodo muy fructífero, a tenor de los nuevos hallazgos que ayer se dieron a conocer.

Así, dos cuerpos más (cuatro sumando los hallazgos de junio) han salido a la luz en esta cata de 3×3 metros (y en la que se han exhumado en total 155 cadáveres) con la particularidad de que han aparecido los cuatro represaliados en dos cajas, de perfil, uno con la cabeza orientada al norte y otro al sur, presentando todos orificios de entrada y salida de proyectiles de armas de fuego. Así, se han recuperado varias de las balas, además de restos de calzado, botones e, incluso, un peine, junto a los cadáveres que, como han apuntado los expertos, también presentaban fracturas en las manos y en otros lugares del cuerpo, infringidas antes de morir.

Además, Fátima Barreiro también aseguró que en este mismo sondeo se han localizado varios individuos más que presentan posibles indicios de violencia perro «pero no han podido ser excavados al encontrarse parcialmente en los perfiles del sondeo». Así, los arqueólogos recomiendan -a lo que asiente el concejal de Memoria Democrática- que deben ser exhumados «en la próxima fase de excavación». Y es que, como aseguró Vila, «después de este parón» en este mes de agosto «los trabajos se van a retomar, ojalá -desea- con la colaboración de la Junta de Andalucía y del gobierno central, pero nosotros, desde este Ayuntamiento, podemos decir que nos comprometemos con seguir con los trabajos en el cementerio de San José».

Trabajos que también se están realizando en el patio 3 del camposanto gaditano desde octubre de 2017 con otro fin. En principio… Y es que las excavaciones que en esta zona lleva a cabo la asociación SOS Bebés Robados ha arrojado también una nueva luz en la búsqueda de represaliados en el Golpe de Estado.

Así, bajo los enterramientos infantiles se ha comprobado que se conservan inhumaciones con una cronología más antigua que podría corresponder a la década de los años 30 y 40. Exactamente, en esta campaña que culmina se han encontrado los restos de tres personas, que afortunadamente se han podido identificar con sus nombres y apellidos, en la sepultura número 28 de la división San Mateo del patio 3.

https://www.diariodecadiz.es/cadiz/Nuevos-restos-represaliados-Bebes-Robados_0_1268873247.html

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GRACIAS A JUAN DIEGO CORTÉS

A instancias de los familiares del represaliado se dio con su cuerpo y con los de dos personas más

DIARIO DE CÁDIZ | T.  GARCÍA | CÁDIZ |  1-8-2018

Juan Diego Cortés Pachecho ingresó en prisión el 2 de octubre de 1936 de donde salió el día 11 del mismo mes para ser trasladado a la cárcel de El Puerto de Santa María. Nunca llegó. Fue asesinado en los fosos de Puerta Tierra y enterrado el día 12. Hoy los familiares de Juan Diego saben que su cuerpo, maltrecho no sólo por las balas, también por varias fracturas, se ocultaba en la sepultura número 28 de la división San Mateo del patio 3 del cementerio de San José.

Así lo han revelado la exhumación de sus restos que se encontraban en una de las medias sepulturas que están siendo excavadas con motivo de los trabajos que la asociación SOS Bebés Robados Cádiz lleva a cabo desde octubre de 2017 en el camposanto gaditano para esclarecer sus casos.

Fueron los familiares de Juan Diego Cortés los que pidieron la inhumación del fondo de dicha sepultura en la que finalmente no sólo se hallaron los restos de su pariente, también los de dos personas más que fueron enterradas en la misma fecha, 12 de octubre de 1936, en segundo y tercer lugar de la media sepultura. Dos víctimas más de la matanza fundacional del franquismo.

Uno de ellos es Francisco Cobos Moreno, que ingresó en la Prisión Provincial el 23 de septiembre por orden del gobernador civil y de la que, al igual que Juan Diego, salió el día 11 para, en teoría, ser trasladado a la cárcel de El Puerto, a la que tampoco llegó.

Del tercero de los represaliados encontrados en las excavaciones de Bebés Robados sólo se conoce su nombre, Rafael Aleo Carrasco. Un nombre que en los libros del cementerio está enlazado a una triste y cruel leyenda: «Pasado por las armas en el foso de la Puerta de Tierra. Enterrado el 12 de octubre de 1936».

Desde la Plataforma por la Memoria Histórica se hace un llamamiento a las personas que crean que sus familiares pudieron ser víctimas del Golpe de Estado para que se pongan en contacto con la delegación de Memoria Democrática pues, como prueba el caso de Juan Diego Cortés, la colaboración de las familias es crucial para el esclarecimiento de esta parte sepultada de nuestra historia que pide a gritos luz.

https://www.diariodecadiz.es/cadiz/Gracias-Juan-Diego-Cortes_0_1268873271.html

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TRES NOMBRES, SIETE VÍCTIMAS

Aún se desconoce la identidad de los restos de cuatro de las personas localizadas en la segunda fase de las fosas comunes del cementerio de San José

ESTEFANÍA ESCORIZA | 31-7-2018

Juan Diego Cortés Pacheco ingresó en prisión en octubre del 36. Tenía dos hermanos, Enrique y Francisco. El primero, de 32 años, era panadero y afiliado del Partido Comunista Español. Lo detuvieron el 10 de agosto por participar en la resistencia y fue enterrado el 22 del mismo mes. El destino de Juan Diego fue el mismo, siendo asesinado por los fascistas el 12 de octubre. Francisco Cobos Moreno y Rafael Aleo Carrasco también murieron ese día en el foso de las Puertas de Tierra. La paradoja de morir a manos de los patriotas en el día de la Día de la Fiesta Nacional.  

Sus restos fueron encontrados en el cementerio de San José, en Cádiz, en la sepultura número 28 de la segunda fila del patio tercero. Son los únicos con nombres y apellidos de las siete víctimas de la represión franquista que se han localizado hasta el momento en este camposanto. Los otros cuatro aparecieron recientemente en la Fosa Norte, después de duros meses de trabajo por parte del equipo de arqueólogos. Estaban enterrados por parejas, en dos cajas, uno con la cabeza orientada al norte y otro al sur. Conservaban restos de calzado, botones de hueso, corchetes y uno de ellos, un peine. Todos presentan diferentes orificios de entrada y salida de proyectiles de armas de fuego. Algunos restos presentan también algunas fracturas conminuta en las manos y otras partes del cuerpo donde les alcanzaron los proyectiles.

 “Todas estas lesiones perimortem, junto con el análisis del contexto estratigráfico, nos permite identificar estos cadáveres como parte de los 141 represaliados enterrados en la Fosa Común Norte del Patio 1, tal como está registrado en el Libro de Actas de Inhumaciones del cementerio”, apuntan. “También se ha documentado varios individuos que presentan posibles indicios de violencia, pero no han podido ser excavados al encontrarse parcialmente en los perfiles del sondeo. Estos se exhumaran en la próxima fase de excavación”.

Esta siguiente fase continuará a partir de septiembre, tal y como ha expresado este martes el concejal de Memoria Democrática, Martín Vila. Para el edil, uno de los pilares que fundamenta la actual legislatura está marcado “por las tareas de verdad, justicia y reparación de la memoria democrática emprendidas por el equipo de gobierno y fundadas por la convicción política de que la sociedad de presente debe construirse respetando el pasado para poder avanzar hacia el futuro y en cumplimiento estricto tanto de la ley estatal como la andaluza sobre memoria histórica”. 

Por su parte, la arqueóloga Fátima Barreiro -en representación del equipo que ha llevado a cabo las tareas de excavación-, ha subrayado “la complejidad de encontrar una fosa de la que no se sabía su ubicación en 400 metros cuadrados de superficie”. También existía la dificultad de localizar a los 141 represaliados entre las miles de exhumaciones realizadas, “y la complejidad añadida de que en 1979 se había vaciado parcialmente la fosa para hacer una construcción de hormigón arriostrada en su base”. Este último dato ya se dio a conocer en las anteriores visitas al cementerio por parte de los familiares para conocer los adelantos de los trabajos. 

Finalmente Antonio Chico, como portavoz de la Plataforma de Memoria Histórica, ha hecho un llamamiento a aquellas personas que pudieran tener familiares que fueron fusilados o represaliados durante el golpe y la Guerra Civil para que se acerquen a la asociación y así poder avanzar en las labores de identificación pues “sólo conocemos poco más de la mitad de las personas que fueron enterradas en el cementerio de San José”. 

La fosa sigue abierta, y con ella una herida que sólo sanará con el reconocimiento de todas esas víctimas a quienes les robaron sus vidas. Dentro no sólo hay huesos, sino también recuerdos, esperanza, lágrimas de los familiares, la sangre y las balas. Los arqueólogos continuarán en septiembre la búsqueda de la verdad, acariciando con sus brochas cada hueso hallado e intentando devolverles su lugar en la historia.