Castellón ‘blinda’ la memoria histórica ante la crisis del Covid-19

El consistorio prevé seguir adelante con las exhumaciones porque «contribuirán a crear empleo», señala la concejala de Memoria Histórica, Verònica Ruiz. Mientras que la retirada de la Cruz del Ribalta se efectuará tras contestar las 28 alegaciones en contra

DANIEL VICENTE / Castellón / 30 abril 2020 – 09:29

El equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Castellón, formado por PSPV, Compromís y Unides-Podem, no renuncia a los proyectos que tienen en la memoria histórica su principal ingrediente. Ni la crisis del coronavirus aparca este tipo de iniciativas en el área que lidera la concejala Verònica Ruiz (de Compromís).

Uno de los principales proyectos en materia de memoria histórica que lidera el Ayuntamiento de Castellón es el de las exhumaciones de los restos de las víctimas represaliadas en la época franquista, el cementerio municipal. Tal y como indicaron desde el Ayuntamiento, aun en tiempos de crisis, «se mantiene la partida incluida en el presupuesto inicial, es decir, 35.000 euros».

La concejala de Memoria Histórica, Verònica Ruiz, aseguró además que «no descartamos retomar las exhumaciones si la situación sanitaria lo permite». «Este proyecto también genera puestos de trabajo y, sobre todos, corrige una injusticia histórica que ya he hecho a las familias esperar demasiado tiempo», consideró la concejala.

Cabe tener en cuenta que todos los concejales meditan fórmulas de dinamización económica y de creación de empleo una vez se levante el estado de alarma y llegue el momento de tratar de reactivar la economía local de Castellón. Las exhumaciones, así, contribuirán a crear empleo, además de suscitar interés por los aficionados a la memoria histórica, según la concejala delegada del área.

Los primeros trabajos de exhumaciones cosecharon muy buenos resultados. En la segunda fase de los mismos, el pasado otoño, se dio respuesta a las 8 demandas de familiares que deseaban encontrar los restos de sus padres y hermanos represaliados y fusilados durante la Guerra Civil para darles una sepultura digna. No obstante, como ya se preveía, al exhumar los restos de los represaliados buscados se hallaron, y por tanto también exhumado, hasta 17 restos de víctimas enterradas en el cementerio civil de la capital de la Plana que fueron fusilados entre abril y mayo del año 1940. Cabe recordar que el Ayuntamiento de Castellón, colabora con el Grup per la Recerca de la Memòria Històrica en estos trabajos.

LA CRUZ SE GUARDARÁ EN UN ALMACÉN

Dejando a un lado las exhumaciones, nos encontramos con el proyecto de retirada de la Cruz del Ribalta, iniciativa que estuvo acompañada de críticas y elogios a partes iguales. En este sentido, la edil confirmó que «continuaremos con el procedimiento de contestar a las alegaciones cuando volvamos a la normalidad». «La Secretaría General de la Administración gestiona actualmente muchas tramitaciones de urgencia derivadas del estado de alarma y retomará las relacionadas con este asunto tan pronto como sea posible», puntualizó la concejala de Memoria Histórica.

Cabe tener en cuenta que el proyecto de retirada de la Cruz recibió 28 alegaciones en contra y 11 a favor en su fase de exposición. Ahora, el consistorio debe responder a dichas alegaciones para salir adelante.

Además, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana levantó la suspensión cautelar del proyecto, ordenada después de las medidas cautelarísimas interpuestas por la Asociación de abogados cristianos.Ésta, por su parte, anunció que recurrirá la sentencia del TSJCV, al mismo tiempo que estudiarán «otras vías» para «evitar por todos los medios que la cruz salga del Ribalta, porque no nos creemos que se vaya a guardar en un almacén municipal para conservarla luego en un museo», afirmaron una vez se hizo público el auto.

Sobre el futuro de la Cruz, una vez retirada, la también concejala de Cultura ya aseveró en marzo que ese «símbolo de la represión franquista no se reubicará; se guardará en un almacén municipal hasta que tengamos un museo sobre la época más nefasta de la historia». Ya entonces Ruiz insistió en que dicho proyecto es una «prioridad» para su área.

El coste global de retirar el monolito y cubrir el espacio con un proyecto arbóreo asciende a unos 80.000 euros, partida incluida en el presupuesto de 2019. Ahora, con unos presupuestos de 2020 prorrogados, el asunto está en el aire. Pero desde la Concejalía de Memoria Histórica no renuncian a lo que en todo momento ha defendido Ruiz: «Cumplir con la ley».