Córdoba. El acto de presentación del documental «Dejadme llorar» donde participa Garzón se traslada al Gran Teatro.

El acto con Garzón se queda pequeño y se traslada al Gran Teatro

Más de 700 familiares de represaliados han pedido asistir al estreno del documental de Jordi Gordon, en el que también estará el historiador Moreno Gómez
ALFONSO ALBA | 19 de septiembre de 2015 a las 5:00 |

El próximo 28 de septiembre a las 19.00, la plataforma cordobesa por la Comisión de la Verdad proyectará en el Gran Teatro el documental Dejadme llorar. El genocidio olvidado, del periodista Jordi Gordon. La proyección se ha trasladado desde el teatro Góngora, que se ha quedado pequeño para el aforo que se está generando. Según ha podido saber este periódico, la plataforma está atendiendo tantas demandas de familiares que quieren asistir al estreno del documental que el aforo del Góngora se ha quedado pequeño y han decidido trasladar el acto al Gran Teatro.

Tras la proyección, tanto el exjuez Baltasar Garzón como el historiador Francisco Moreno Gómez debatirán sobre memoria histórica. De hecho, el documental está basado en muchos de los testimonios que durante años recabó Francisco Moreno Gómez en su estudio tanto de la Guerra Civil como de la posterior represión franquista.

“No se podía llorar a los muertos, no se podía hablar de ello, el miedo lo invadía todo. Durante los cuarenta años del franquismo estas familias estuvieron siempre marcadas y ahora, otros cuarenta años de democracia después, aún no se les ha reconocido como víctimas de las atrocidades más horribles”. Las palabras del periodista Jordi Gordon relatan la realidad silenciada de las miles de víctimas del franquismo en Córdoba y su provincia a las que trata de dar voz en su documental Dejadme llorar. El genocidio olvidado para rescatar de la memoria callada los hechos que acaecieron en Córdoba durante el régimen.

El documental cuenta como narrador con la voz del historiador Francisco Moreno que, durante 35 años, ha dedicado su investigación a recoger testimonio y desentrañar los crímenes que el franquismo llevó a cabo en Córdoba y su provincia, donde se contabilizaron más de 12.000 personas asesinadas, casi todas ellas en los primeros quince años de la dictadura.

Junto a la narración de los hechos, las voces en primera persona, los testimonios de las víctimas que aún viven, de quienes entonces eran niños y ahora en su vejez aún no han visto reconocido el sufrimiento que vivieron “arrebatados de los brazos de sus padres asesinados, les quitaron la familia, les despojaron de sus bienes, los arrojaron a la miseria, sin sus casas, les quitaron sus vidas”, cuenta Gordon.

“Aún hoy hay 4.000 cadáveres enterrados en fosas comunes en los cementerios de San Rafael y La Salud -en la capital cordobesa- pero la memoria colectiva no lo conoce, se ha callado, se ha silenciado y olvidado”, denuncia el periodista. Y aún hoy, apunta, “hay personas que cuentan que siguen viviendo con miedo, traumatizadas, sin que se les haya hecho justicia ni curado sus heridas”.

Dejadme llorar. El genocidio olvidado “es un grito en nombre de los Derechos Humanos”, clama su director. “No sólo es un problema de memoria, es también un problema de solidaridad porque es hora ya de que la sociedad haga de una vez por todas sus tareas democráticas”.