El Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid está decorado por una de las mayores colecciones robadas por el franquismo

El Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid está decorado por una de las mayores colecciones robadas por el franquismo

Tras el Golpe de Estado contra la república, en el periodo de guerra y la posguerra españolas, se produjo el mayor momento de sustracción y de movimiento de obras de arte de este país. El régimen franquista y sus aliados aprovecharon para «incautar» y apropiarse miles de propiedades «expoliando» bienes, que en su mayoría siguen hoy día sin ser recuperados, pertenecientes a miembros del bando que cayó derrotado.

Durante el periodo de guerra la Junta del Tesoro Artístico republicana reunió miles de obras para protegerlas y evitar su destrucción. Una vez termina la guerra, las obras fueron robadas a sus propietarios y pasaron al depósito de la Comisaría general de Franco. Las víctimas de la represión franquista perdieron sus propiedades sin ninguna posibilidad de reclamarlas.

Así ocurrió en el caso de las obras que decoran el Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid. Según cuenta elDiario.es su primer director, Luis Ortiz Muñoz, aprovechando que era el director general de Enseñanza Media de Franco y llevando consigo un documento firmado por el ministro de Educación del régimen franquista, José Ibáñez Martín, que le daba vía libre para escoger y apropiarse de todas las obras de arte que le gustaran, se apropió de más de 300 bienes y 65 cuadros que pertenecían a particulares.

Jesús Almaraz, su director actual se ha enterado recientemente de que los objetos que decoran su despacho fueron sustraídos durante los primeros años de la posguerra, al poco tiempo de fundarse el Maeztu.

El Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid está decorado por una de las mayores colecciones robadas por el franquismo