El mapa de los lugares de la memoria democrática

Significado e historia de algunos de los lugares más destacados que reconoce la ley que acaba de aprobar el Congreso.

Sol Carreras / 17-07.2022

El Valle de los Caídos, el Fuerte de San Cristóbal en Pamplona y el Panteón de Hombres Ilustres en Madrid son algunos de los lugares de memoria democrática que reconoce la ley que acaba de aprobar el Congreso de los Diputados y cuya historia y significado repasa la Agencia Efe con un mapa interactivo.

La nueva ley, que entrará en vigor previsiblemente el próximo mes de septiembre tras su aprobación en el Senado y su publicación en el BOE, contempla la creación de un inventario estatal de memoria democrática con una finalidad «informativa, conmemorativa y didáctica».

Los lugares de memoria democrática serán aquellos espacios, inmuebles, parajes o patrimonios culturales inmateriales donde haya habido hechos de especial relevancia vinculados a la «represión y violencia» sobre la población como consecuencia de la resistencia al golpe de Estado de julio de 1936, la Guerra Civil, la dictadura franquista, el exilio y «la lucha por la recuperación y profundización de los valores democráticos».

La competencia para declarar un lugar de memoria democrática la tendrá la Secretaría de Estado de memoria democrática por iniciativa de la dirección general relacionada con esta materia o como sugerencia de otras entidades.

Sin embargo, la ley ya reconoce cuatro lugares de memoria democrática que aparecen en este mapa interactivo junto a otro enclave al que se le encomienda la «recuperación, salvaguarda y difusión» de esta materia: el Palacio de la Cumbre en San Sebastián.

Valle de los Caídos

Construido en San Lorenzo de El Escorial (Madrid) con la participación de prisioneros de guerra republicanos y presos políticos, este monumento en homenaje a los fallecidos en la Guerra Civil está considerado como el símbolo más importante del franquismo.

Fue lugar de enterramiento de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange, y del dictador Francisco Franco, cuyos restos fueron exhumados en 2019, aunque en su interior hay 33.487 cadáveres de contendientes de ambos bandos, de los que casi 15.000 permanecen sin identificar.

La ley cambia el nombre de este enclave por el de Valle de Cuelgamuros, que se convertirá en uno de los lugares de memoria para dar a conocer las circunstancias de su construcción y su significado y así «fortalecer los valores constitucionales y democráticos».

Aquí sólo podrán yacer los restos mortales de personas fallecidas a consecuencia de la guerra y se reubicarán aquellos restos que ocupen un lugar preeminente en el recinto, como ocurre con el caso de José Antonio Primo, que tras la exhumación de Francisco Franco es la única tumba individual que permanece.

Fuerte de San Cristóbal

La ley incluyó por medio de una enmienda propuesta por EH Bildu la declaración del Fuerte de San Cristóbal, en Pamplona, como lugar de memoria democrática.

El Fuerte, propiedad del Ministerio de Defensa y sin ningún uso en la actualidad, fue construido a partir de 1877 para defender Pamplona, pero el proceso se demoró tanto, unas cuatro décadas, que la llegada de la aviación de guerra hizo que las instalaciones, en 1919, quedaran ya obsoletas.

Con el golpe militar de 1936, el Fuerte volvió a utilizarse como cárcel por la que pasaron presos políticos procedentes de todas las provincias de España en muy malas condiciones.

El 22 de mayo de 1938 escaparon por la puerta del Fuerte 795 presos en una de las mayores fugas de la historia de Europa, que se saldó con más de doscientos reclusos muertos a tiros mientras huían o fusilados sin juicio.

Centro Documental de la Memoria Histórica

El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó en 2007 la creación del Centro Documental de la Memoria Histórica, con sede en Salamanca y en el que se integra el Archivo General de la Guerra Civil.

La nueva ley le da la consideración de lugar de memoria democrática y resalta su labor de custodiar, difundir y reunir los fondos documentales y bibliográficos del periodo comprendido entre 1936 y 1978.

Panteón de Hombres Ilustres

En este monumento funerario de Madrid, perteneciente a Patrimonio Nacional y construido entre 1892 y 1899, reposan los restos de una docena de personajes ilustres de la historia política y militar española, como los expresidentes Antonio Cánovas del Castillo, José Canalejas y Eduardo Dato.

La ley cambia el nombre de este edificio por el de Panteón de España y lo reconoce como un lugar de memoria con el objetivo de mantener el recuerdo de los «representantes de la historia de la democracia española» y aquellas personas que hayan luchado a favor de la «convivencia democrática, la defensa de la paz y los derechos humanos, así como el progreso de la ciencia o la cultura».

Palacio de la Cumbre

La ley determina la cesión del Palacio de la Cumbre al Ayuntamiento de San Sebastián tras incorporar una enmienda propuesta por EH Bildu.

aunque no lo reconoce expresamente como uno de los lugares de memoria democrática, sí concede a este enclave un papel relevante al encomendarle actividades a favor de la «recuperación, salvaguarda y difusión» de la memoria democrática.

Los orígenes de este palacio se remontan al menos a 1892, pero ha pasado a la historia por ser una de las residencias de verano de Franco tras ser adquirido por el Estado y el lugar donde en 1983 los miembros de ETA Lasa y Zabala fueron torturados antes de ser asesinados por los GAL.

A continuación, la finca quedó abandonada hasta que en 1987 el Ministerio del Interior encargó su rehabilitación para destinarla a residencia temporal de altas personalidades y domicilio particular del Gobernador Civil de Guipúzcoa.

Actualmente sigue perteneciendo al Estado aunque sus usos son muy limitados.

https://www.diariodesevilla.es/espana/mapa-lugares-Memoria-Democratica_0_1702630402.html