Granada. Lorca, la última metáfora

Lorca, la última metáfora

G. CAPPA / Granada, 20 Mayo, 2018

Imanol Arias, Paco Rabal, Imperio Argentina, Aurora Bautista o José Luis López Vázquez han recitado los versos de Federico García Lorca en el parque de Alfacar, en la plaza en la que cada 18 de agosto se conmemora su asesinato. Si se confirma la tesis de que los restos de Lorca fueron desenterrados en 1986 durante las obras del parque y los huesos encontrados se depositaron en la fuente de esta explanada bajo una delgada capa de 20 centímetros de cemento, el recuero anual a Lorca habrá tenido todo este tiempo un simbolismo oculto, ya que sus restos estarían justo al lado de donde se coloca el escenario para el homenaje.

La tercera búsqueda del poeta es una segunda oportunidad para las tesis de Ian Gibson tras la decepción de 2009, cuando la excavación acabó sin restos del autor de Yerma ni de sus compañeros de infortunio. La Junta ya ha dado un paso adelante y anuncia que pilotará la tercera búsqueda y, en esta ocasión, hasta el presidente del PP en Andalucía, Juanma Moreno, defiende la necesidad de encontrar los restos del escritor siempre que se haga con rigor. Justo el mismo discurso de la Junta de Andalucía en uno de los primeros acuerdos implícitos entre populares y socialistas sobre memoria histórica.

La nueva búsqueda que se configura en el horizonte está comandada por el periodista Víctor Fernández, el hispanista Ian Gibson y el experto en georradar Luis Avial. El principal testimonio que avala la hipótesis del parque partió del exvicepresidente de la Diputación, Ernesto Antonio Molina Linares. Se ratificaron en el mismo sentido Manuel Valdivia Gómez, exalcalde de Cogollos Vega y el alcalde socialista de Jun, José Antonio Rodríguez Salas, que se lo comentó «personalmente» a la CGT, según detalló el sindicato cuando respaldó esta nueva iniciativa solicitando formalmente a la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta una nueva búsqueda de los restos del banderillero anarquista Joaquín Arcollas, compañero de infortunio de Lorca junto a Dióscoro Galindo y Francisco Galadí.

De ser cierta esta tesis, en 1986 se cometió un delito flagrante al encontrar restos humanos y no avisar al juzgado de inmediato. Así que una de las razones de que los testimonios hayan aflorado en los últimos años tiene que ver con la postura de la Fiscalía, que en 2012 dictaminó que el delito, de haberse producido, ya habría prescrito. José Antonio Rodríguez Salas, alcalde de Jun que por entonces era el guarda del parque, respalda esta teoría y asegura que se hizo una investigación interna en la Diputación para averiguar la veracidad de los hechos, extremó que confirmó un hombre de Alfacar apodado Matapelos que podría haber sido testigo presencial del desenterramiento de cuatro cráneos y de una muleta de madera, que podría haber pertenecido a Dióscoro Galindo, que era conocido como el maestro cojo. Fernández respalda en el informe presentado a la Dirección General de Memoria Democrática de la Junta, el primer paso administrativo de la tercera búsqueda, la existencia de esta investigación interna que llegó a la conclusión de que «efectivamente habían aparecido restos humanos».

Los hechos se insertan en el contexto de 1986, cuando se abrió el 29 de julio la Casa-Museo Federico García Lorca. Antes, en abril, se inauguró el parque dedicado al poeta con cierta premura porque ese año se cumplía el 80 aniversario del fusilamiento y había toda una batería de actos programados. Así que las prisas para inaugurar el parque estarían en el origen de la exhumación de los restos mortales, que podrían haberse metido en un humilde saco de abono para volver a enterrarlos debajo de la fuente del parque. Víctor Fernández, el periodista de La Razón que ha acelerado la nueva búsqueda de Lorca, que parecía un expediente cerrado tras la excavación de Miguel Caballero en 2012 y 2016 en el conocido como Peñón del Colorado, atisba cierta justicia poética en el acto de los trabajadores que decidieron no deshacerse de los restos y optaron por volver a enterrarlos.

Precisamente Caballero continuó las investigaciones del falangista Eduardo Molina Fajardo y, siguiendo los testimonios de los guardias de asalto que participaron en el asesinato, ubicó la fosa de Lorca en unos pozos junto al campo de instrucción de las tropas, «antes de llegar a la Fuente Grande, a la derecha de la carretera, según se va hacia Alfacar, después de pasado el puentecillo».

En este entorno removió toneladas de tierra Miguel Caballero y, al terminar la segunda tentativa en 2016, presentó al poco un informe en el que defendía que, efectivamente, el poeta fue enterrado allí y que después fue desenterrado, para lo que aportaba como prueba una bala que, según el informe de balística, habría atravesado un cuerpo humano.

Y ahora vuelve al primer plano otro personaje de la época, el conocido como Manolo el Comunista, que aseguraba ser el enterrador del poeta y que guió a Gibson hasta el actual parque de Alfacar, junto a un olivo en el que en 2009 se buscaron sus restos de forma infructuosa. Víctor Fernández subraya que este nuevo escenario vuelve a dar una segunda oportunidad a las tesis de Gibson y, de hecho, el proyecto que ya está en manos de la Junta y al que tiene que dar luz verde la Comisión de Memoria Histórica, prevé una primera fase en el lugar en el que los testigos presenciales sitúan la fosa en la que se pudieron encontrar los restos humanos que se trasladaron en una bolsa a la fuente. «Los trabajadores que estaban en el parque eran albañiles, no eran forenses, cuando vaciaron la fosa es posible que dejaran algo, como un botón o el hueso de un dedo, es probable que todavía quede algo», señala el periodista. En un segundo término se intervendrá en la fuente del parque, donde hay una marca que coincide con la señal que da el georradar de Luis Avial y se procederá a excavar los 20 centímetros de cemento, apenas una hora de trabajo para un albañil.

La tercera búsqueda está en manos de la Junta justo en año electoral, lo que según la coordinadora de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez en declaraciones a Granada Hoy, podría hacer que el Gobierno andaluz acabe respaldando la búsqueda por el «viraje a la izquierda» que presumiblemente puede dar de cara a las elecciones autonómicas previstas para marzo de 2019.

Como precedente, la Dirección General de Memoria Democrática dictaminó en 2016 que no era necesario su permiso para iniciar la excavación al no depender de subvenciones públicas. En este mismo caso está la búsqueda que lideran Fernández, Avial y Gibson, que defienden que cuentan con financiación privada para iniciar los trabajos. Por entonces la documentación se presentó en junio y los trabajos comenzaron en septiembre. El nuevo informe llegó a Memoria Democrática la semana pasada y, de momento, la postura oficial de la Junta es que «tomará la iniciativa» para investigar la posible ubicación de los restos de Lorca.

De concretarse la excavación y encontrarse restos humanos será uno de los hitos en la historia de Granada. En caso contrario volverá a la actualidad la correspondencia entre Agustín Penón y Emilia Llanos cuando en la década de los 50 se puso a la venta el terreno en el que se supone está enterrado el poeta. «El que estaba allí ya no está», escribió de manera críptica la amiga del poeta.

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