Marchena (Sevilla). Ofrendas por la dignidad

Marchena | 1 de noviembre de 2015

Ramos y coronas de flores por la dignidad y la memoria de quienes dieron su vida por la democracia y la libertad. A las 12 del mediodía como, viene siendo habitual desde hace algunos años, la asociación DIME, el Partido Socialista, Izquierda Unida y el Ayuntamiento de Marchena rinden su particular homenaje a las víctimas del franquismo, cuyos nombres, grabados en el monolito, permanecerán para siempre en el corazón de sus familiares.

Las ofrendas del 1 de noviembre convocan en el Cementerio Municipal de San Roque no sólo a políticos y socios de DIME, sino también a familiares, llegados algunos de ellos desde fuera de nuestra localidad. Es el caso de Enrique Galavís, 74 años, histórico militante socialista, que durante una década alternó su profesión de maestro en el Padre Marchena con su incansable labor en el PSOE local en pro de una sociedad más justa. Acompañado de su hija María Isabel y de uno de sus nietos, se reencontró con antiguos compañeros, sintiéndose orgulloso de su condición de «republicano desde niño», mostrando su pulsera tricolor como símbolo inequívoco de sus sentimientos y de sus convicciones.

La alcaldesa de Marchena María del Mar Romero y el concejal José María López Estepa ofrecieron la corona en nombre del Ayuntamiento, «como recuerdo a los represaliados de la guerra civil, que cada año son homenajeados por DIME y por algunos partidos políticos en un acto de confraternidad y de recuperación de la memoria histórica». La alcaldesa expresó su deseo de «poder reunir los recursos necesarios para poder seguir con las catas que nos lleve a descubrir nuevos cuerpos, como justamente demandan sus familiares».

José Antonio Luque dijo sentirse «orgulloso de llevar más de 15 años ofreciendo a las víctimas el ramo de flores en nombre del PSOE de Marchena, algo que seguiré haciendo mientras viva». Por su parte, el coordinador local de IU, Francisco Rey ,mostró su satisfacción «por rendir este homenaje un año más a quienes hicieron posible, entre otras muchas cosas, que hoy podamos estar aquí celebrando este acto, algo que seguiremos haciendo mientras podamos».

Día 1 de noviembre, día de recuerdos imborrables, de sentimientos y emociones a flor de piel, de bullicio e intimidad al mismo tiempo, de flores y de velas, de olor al otoño de castañas asadas…en el que cientos, o quizás miles de marcheneros y marcheneras quieren estar más cerca de sus seres queridos, aunque nunca dejen de estar en lo más profundo de sus corazones.