Pagar por la verdad: la demora para identificar a víctimas del franquismo hace que familias de Cádiz acudan a lo privado y la respuesta de Jorge Cepillo (Arqueólogo de AMEDE)

Nota TLN

Ayer el periódico eldiario.es publicó este artículo que fue comentado por Jorge Cepillo, arqueólogo de la asociación memorialista de La Isla AMEDE impulsora de las identificaciones presuntivas y el cotejo de los restos con ADN en laboratorios distintos del Genyo de Granada que acumula retrasos de años en enviar los resultados en identificaciones cuyo procedimiento y resultados sos cuestionados.

 

Texto de Jorge Cepillo enviado a eldiario.es en la sección comentarios del artículo

Soy Jorge Cepillo, el arqueólogo de AMEDE al que hace referencia este artículo. Simplemente hacer varias precisiones a una opinión no contrastada vertida por el Profesor Carrión, de la Universidad de Granada. En primer lugar hubiera sido deseable que el propio laboratorio de la Universidad de Granada, aludido en este artículo, hubiera contestado a las preguntas del periodista que firma el artículo.
Nunca nos han pedido ni el hueso petroso, ni molares, pidieron directamente huesos largos. Igual el profesor Carrión habla por su experiencia, que desde luego no es la nuestra. Y le recuerdo que es el laboratorio privado el que sí nos ha pedido piezas dentales y con ellas sí se están obteniendo positivos por ADN. Le sugiero que antes de opinar debe contrastar la información y, sobre todo, no sembrar dudas sobre la profesionalidad de un laboratorio privado que está consiguiendo las identificaciones que Granada no consigue. Hagan un poco de autocrítica y vean qué no se está haciendo bien al respecto. Las muestras óseas solicitadas por Granada así como las muestras indubitadas de los familiares no han conseguido en 6 casos identificar a las víctimas del franquismo de San Fernando que sí ha conseguido Labgenetics con piezas dentales y pidiendo cotejarlas con otros familiares que sí eran idóneos para un informe concluyente, como los que estamos obteniendo. Por tanto, no genere más inquietud en los familiares de las víctimas. Le recuerdo que estos informes de identificación por ADN de Labgenetics son aceptados por el Comisionado de la Concordia de la Junta de Andalucía para que se proceda a la entrega de los restos a sus descendientes.

Por cierto, las piezas dentales remitidas hasta el momento a Labgenetics están en perfectas condiciones de conservación para extraer ADN. Igual hubiera sido deseable que el laboratorio público de Granada nos hubiese solicitado en vez de huesos largos, piezas dentales así como otros perfiles genéticos de los familiares vivos. Reitero, un poco de autocrítica porque está en juego la identificación de miles de víctimas que llevan más de 80 años esperando tener de nuevo nombres y apellidos y no ser únicamente un número anónimo. Respeto a las víctimas y a sus familiares, solo se pide eso. Estamos pagando con nuestros impuestos ese laboratorio público al que preceptivamente debemos enviar las muestras. Si no está dando los resultados esperados algo habrá que hacer, no solo salir en su defensa por el prestigio internacional que tenga. Sr. Carrión, el principio de autoridad no vale para la investigación científica, usted debería saberlo. El movimiento se demuestra caminando.

 

Pagar por la verdad: la demora para identificar a víctimas del franquismo hace que familias de Cádiz acudan a lo privado

En la bahía de Cádiz comienza a ser habitual el recurrir a laboratorios privados para poder enterrar de forma digna a sus familiares arrojados a fosas comunes. San Fernando logra identificar al militar Francisco Javier Biondi y a Manuel de Sancha con pruebas pagadas a una empresa de Madrid

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La vida de Sofía Biondi está llena de casualidades. El destino quiso que estudiara Química en la misma clase que Rosa de Sancha y que, muchos años después, en una reunión de antiguas alumnas, ambas se pusieran a hablar de sus abuelos. Rosa le contó que al suyo lo habían matado en la guerra, que sabía que estaba en una fosa de San Fernando (Cádiz) junto a otros 12 hombres. Entonces Sofía le contó que el suyo también fue fusilado y que era de San Fernando. Entonces Rosa, que se sabía la lista de represaliados, se dio cuenta. ¡Biondi!. “Tu abuelo está enterrado junto al mío”. Los restos de los dos abuelos, Manuel de Sancha y Francisco Javier Biondi, con una diferencia de solo unos meses, acaban de ser identificados.

En la fosa dos del cementerio de San Fernando arrojaron el 28 de agosto de 1936 los cuerpos de 13 fusilados, un maestro y 12 militares, considerados los primeros que en España se negaron a secundar el golpe de estado. Entre ellos, estaban el comandante Manuel de Sancha y el capitán de corbeta Francisco Javier Biondi. “Nosotros sabíamos que mi abuelo había sido fusilado en el 36, pero no teníamos más información. Fue gracias a Rosa que supimos más porque ella que sí tenía claro dónde estaban enterrados”, cuenta Sofía.

Era 2018. En estos seis años el equipo de arqueólogos y antropólogos de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Democrática, Social y Política de San Fernando, Amede, consiguió localizar en el cementerio isleño a 106 militares. Los de la fosa de De Sancha y Biondi estaban localizados al fondo del todo. Sus cuerpos fueron los primeros en ser arrojados en aquella saca. Gracias a los restos de uniformes e insignias, y a los estudios de la edad, pudieron realizar identificaciones presuntivas. Sus restos y pruebas de ADN fueron enviadas al laboratorio de genética de la Universidad de Granada, que es el que financia la Junta de Andalucía, con el apoyo del Gobierno central, para realizar estas identificaciones de forma gratuita. Sin embargo, los resultados fueron negativos.

Resultados negativos y resultados positivos

“No era la primera vez que ocurría”, ha explicado el arqueólogo de Amede, Jorge Cepillo. Sucedió igual con los restos de Cayetano Roldán, el exalcalde de San Fernando, que también fue asesinado tras la guerra. “Sabíamos que era él, pero Granada decía que no, así que su familia decidió enviar las pruebas a un laboratorio de Madrid”. Ese laboratorio está en San Sebastián de los Reyes y se llama LabGenetics. Está especializado en pruebas relacionadas con la memoria histórica. De esta forma, se consiguió identificar al alcalde y abrió la vía para que otras familias, a las que apremia el tiempo para saber la verdad y poder enterrar de forma digna a los suyos cuanto antes, hicieran lo mismo. El precio ronda entre los 300 y 400 euros, en función de la técnica usada, además de 75 euros por la muestra indubitada del descendiente con el que hay que cotejar.

Así, el pasado mes fue enterrado Manuel de Sancha. Y así, esta semana, ha podido ser finalmente identificado, tras varios intentos frustrados, Francisco Javier Biondi. Los abuelos de Rosa y Sofía. “Hemos cerrado un círculo. Una vida llena de viajes y vueltas. Porque cuando a mi abuelo lo mataron, mi abuela se marchó a América a vivir. Y, las casualidades de la vida, otra vez más, hicieron que mi madre conociera a mi padre en un viaje a Cádiz. Y yo acabé viviendo en San Fernando”.

Amede, tras estos episodios, recela de lo que está haciendo el laboratorio de la Universidad de Granada. “Los positivos son mínimos. Pasó con Cayetano Roldán y ha seguido pasando con otros casos”, explica Jorge Cepillo. El colectivo ve una posible razón de estos resultados distintos en los tipos de piezas que se piden. “En Granada nos pidieron huesos largos, y en Madrid han usado piezas dentales. También han pedido más pruebas de familiares vivos”.

“Granada es una referencia internacional”

La Universidad de Granada ha rehusado dar una respuesta oficial a esta queja. El profesor Francisco Carrión, arqueólogo y particpante en excavaciones señeras como la del barranco de Víznar, no comparte los recelos y quejas contra la institución granadina. Sí ha sufrido la lentitud del laboratorio. “No hay que olvidar que tiene sobre la mesa 4.500 requerimientos y muestras, solo de Andalucía, que tiene que ir atendiendo”. Pero defiende su eficacia. “El laboratorio de genética de Granada es una institución que es una referencia internacional. Está reconocido en todos sitios. Su método de trabajo es de solvencia de primer nivel. Como arqueólogos, siempre tenemos la presión de los familiares, que llevan esperando mucho tiempo”, detalla. Carrión ha llevado a algunas de estas familias al propio laboratorio para que conocieran cómo trabajan.

El profesor detalla que lo más complejo y lento es el procesado de las muestras óseas, lo que genera “ansiedad” en las familias. Carrión detalla que el laboratorio de Granada prioriza en este orden de interés: el hueso petroso (detrás de la oreja), piezas molares y, por último, huesos largos, por lo que entiende que si el laboratorio ha usado el fémur es porque, o no había las otras muestras, o no se conservaban en buen estado. “Si la persona tuvo enfermedades o caries, en el caso de los dientes, ya no valen”, concreta. Por su experiencia, Carrión desconfía de los laboratorios privados. “Me extraña que cuando en Granada se dé un negativo, en otro sitio se dé un positivo. No me dan la garantía suficiente del tiempo del análisis, y, en este caso, una identificación genética no deja de ser un negocio”.

Lo cierto es que en la bahía de Cádiz comienza a ser habitual el recurrir a laboratorios privados. Lo han hecho también los equipos que han trabajado en el cementerio de la capital gaditana. Las muestras de las 101 personas represaliadas encontradas allí han sido enviadas a Granada. Hay 62 familias para comparar el ADN. El arqueólogo José María Gener, uno de los autores de ‘Cuando los huesos hablan’, libro que resumen este trabajo en el camposanto de Cádiz, ha anunciado que diez muestras también han sido remitidas a ese laboratorio privado, que puede dar una respuesta en apenas un mes. Son aquellos casos donde hay claros indicios de quién es la persona allí enterrada.

El arqueólogo de Amede, Jorge Cepillo, que ha visto los sinsabores y las esperas eternas de muchos familiares, algunos fallecidos sin haber obtenido la respuesta, cree que debe ser la Junta y el laboratorio de Granada el que ejerza la autocrítica. “Lo que no tiene sentido es que, habiendo recursos públicos para hacer estas identificaciones, tengamos a familias yendo a laboratorios privados para poder enterrar dignamente a los suyos”.

Pagar por la verdad: la demora para identificar a víctimas del franquismo hace que familias de Cádiz acudan a lo privado

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