elDiario.es Andalucía celebra 50 años en libertad en España: “No somos responsables de lo que pasó pero sí de lo que podamos construir”
Personas expertas en distintos ámbitos profundizan, en dos mesas redondas, en el proceso de liberación de nuestro país hasta la actual democracia y en la importancia de dar a conocer principalmente a la juventud la realidad de lo que fue la dictadura con Franco, de cuya muerte se acaba de cumplir medio siglo, desgranando los valores de la memoria democrática
El motor de la Memoria en Sevilla: cuando ‘verdad, justicia y reparación’ tienen la fuerza de las víctimas
El evento ha tenido lugar bajo el nombre ‘Haciendo memoria, imaginando el futuro: 50 años de derechos y libertades’, y se ha concebido dentro de la línea editorial del periódico, como ha destacado su director, Javier Ramajo, al subrayar el “claro compromiso con la libertad, la democracia y la memoria histórica”, de modo que se ha establecido este encuentro “para conversar y establecer un diálogo en el que todos nos alimentemos, especialmente las personas más jóvenes”.
De hecho, alumnado y profesorado del IES Velázquez de Sevilla y del IES Alminar, de Bollullos de la Mitación, han acudido a una cita necesaria porque “tenemos que saber quiénes fuimos y qué país queremos construir”, como ha señalado el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, en la apertura del acto. Fernández ha puesto en valor el trabajo de “los ciudadanos que no se resignaron”, que hicieron que España emprendiera “un camino que no estaba escrito, y exigió valentía, porque ningún avance democrático se consigue sin el impulso de la sociedad”.
Tras su presentación, se ha desarrollado la primera mesa redonda: ‘El pasado en el presente: de dónde venimos y qué queremos para nuestra democracia’, moderada por el periodista y colaborador de elDiario.es Andalucía Juan Miguel Baquero, especializado en memoria histórica, acompañado de Eduardo Barrera, asesor de la Secretaría de Estado de Memoria Democrática del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática del Gobierno de España; el fiscal delegado de Derechos Humanos y Memoria Democrática en la Fiscalía de Sevilla, Daniel Valpuesta; y el portavoz y vicepresidente de la Federación Andaluza de Memoria Democrática, Antonio Manuel Mateos.
“Preocupan los signos de alarma”
En su exposición, Eduardo Barrera ha recordado que, en muchos países, “empiezan a emerger movimientos totalitarios que ponen en peligro la propia democracia, y a cualquier demócrata le tienen que preocupar los signos de alarma”, sobre todo entre los jóvenes, para recordar que el último CIS indica que al 21 % “no le parecería mal que hubiese una dictadura”.
Barrera cree que hay un déficit en la educación a la hora de hablar en las clases del pasado reciente de España, y recuerda que, históricamente, “en los institutos nunca se llegaba a la Guerra Civil”. Por todo ello, entiende que es necesario “a partir de ahora desmontar algunas falacias que existían” cuando en algunas aulas “se hablaba de República y de golpe de Estado, o se llevaba la idea de que la República trajo la guerra, pero la República se trunca por un golpe de Estado que fue fallido, porque no triunfó en todos los territorios, y por eso se produce la Guerra Civil”, ha matizado.
“La obligación número 1 de un demócrata sería fortalecer la democracia y que ese 21 % disminuya o desaparezca”, ha enfatizado Barrera para indicar también que es necesario fortalecer las políticas destinadas a la memoria histórica, porque “el derecho a la digna sepultura es un derecho humano”.
Daniel Valpuesta, desde su experiencia, ha dicho que hay un “desarrollo de la intolerancia” que obedece, entre otras cosas, “a la ignorancia de la vida que se tuvo en aquellos años”. “Es cierto que no vivimos en la mejor de las sociedades, donde hay, por ejemplo, precariedad laboral, pero siempre será mejor que se equivoque la mayoría que uno solo”, ha reconocido, antes de recordar que existe “una tendencia a pensar que los problemas se solucionan con una facilidad que en absoluto existe”, y eso está facilitando el auge de la extrema derecha.
“La memoria histórica no es algo rancio”
Antonio Manuel Mateos ha incidido en que la memoria histórica “no es algo del pasado, no es algo rancio como nos quieren hacer creer, es algo que tiene que ver más con el futuro, con la construcción del futuro”. “Tenemos que mirar los errores y barbaridades que ocurrieron”, ha dicho ante un auditorio que estaba formado por personas de varias edades, muchas de ellas jóvenes.
A la hora de valorar que hay políticas que ralentizan por omisión la exhumación de fosas comunes, ha criticado que “la resistencia a encontrar a los represaliados y no reconocer el derecho de las víctimas a mirar hacia adelante es una anomalía democrática que hay que resolver, aunque se han dado pasos importantes en los últimos años”, y hace un llamamiento a los más jóvenes, para que entiendan que “hay que aprender la facilidad con la que se pierde una democracia, cómo cambia todo y se convierte en un problema de futuro”, y asegura que vive “desde la más absoluta preocupación que haya nostálgicos con el antiguo régimen”.
Tras una pausa, el encuentro se ha retomado con la segunda mesa, igualmente moderada por Baquero y denominada ‘Una mirada objetiva: iniciativas con memoria histórica’, con la presencia de Remedios Malvárez, cineasta; Antonio Fuentes, periodista y escritor; y Cora Cuenca, investigadora y profesora en Universidad Loyola Andalucía, quienes hablarán sobre diversas cuestiones relacionadas con su actividad y la memoria democrática.
Se trataba de analizar cómo la educación y la cultura son básicas a la hora de fortalecer la información objetiva, y Antonio Fuentes ha confesado que, “con una ignorancia que da vergüenza, tras 20 años dedicado al periodismo, el desconocimiento que tenía sobre la memoria histórica”. “Puede ser por educación, por cultura, en mi caso hay ese hartazgo de otra historia sobre la guerra civil, que parece que lo sabemos todo, pero no sabemos nada”, ha reconocido Fuentes.
“El reto para un escritor es ponerte en una piel incómoda”, ha subrayado al explicar al público la necesidad de que la investigación incluso para escribir un libro salga siempre adelante, por encima de bulos.
“Te cambia la vida grabar cientos de cuerpos”
Remedios Malvárez, directora de ‘Pico Reja, la verdad que la tierra esconde’, ha rememorado cómo fue el trabajo de realización de ese documental: “Te cambia la vida grabar cientos de cuerpos durante la pandemia”. “No fue una experiencia fácil por el desconocimiento que tenía de todo, porque cada cosa que encontraba era un horror mayor que el anterior”, ha confesado.
Y todo en un contexto de trabajo en el que había que atender las instrucciones de los equipos que trabajaban en la exhumación: “Cuando aparecían veintisiete cuerpos te llamaban, y en plena pandemia pensabas que no podías trasladar un equipo a grabar eso. Si no me volví loca es que ya no me afectaba nada”.
Por último, Cora Cuenca ha compartido algunas reflexiones, como que “si todos tenemos una responsabilidad, las personas que formamos a los jóvenes en esa misión comunicadora tenemos un reto añadido”. La investigadora también ha rememorado la pandemia, para decir que “fue un evento muy rompedor y traumático, y para procesarlo se necesitan unas herramientas que no es complicado pensar que la gente de 12 años no accediera a ellas”.
“Luego les preguntas a los jóvenes y sueltan los bulos de siempre, como que las mujeres iban más seguras por la calle, o los pantanos…”, ha dicho en referencia a un argumentario generalizado entre los jóvenes que se encuentran en el citado 21 %.
Para terminar, el acto ha celebrado un coloquio entre los presentes, en el que personas de distintas edades han planteado sus dudas, cerrando así esta jornada tras casi cuatro horas de análisis desde distintas ópticas.



