El Govern balear destina 16.780 euros y el Consell de Formentera 4.000 euros más para la exhumación de la fosa de Sant Ferran
DIARIO DE IBIZA | CARMELO CONVALIA | FORMENTERA | 8-10-2017
Memoria histórica. A lo largo del mes de noviembre, Formentera intentará cerrar una herida que se abrió hace 80 años cuando fueron fusiladas cinco personas en la pared de Migjorn del cementerio de Sant Ferran, que luego fueron arrojadas a una fosa común del camposanto. Ahora y gracias a la Ley de Memoria Histórica se inicia un proceso por localizar y exhumar los cuerpos para que reciban una digna sepultura.
El 1 de marzo de 1937 fueron fusilados por las tropas franquistas, en la pared del cementerio de Sant Ferran de ses Roques que da a Migjorn Jaume Ferrer Ferrer, Jaume de na Morna, Josep Ribas Marí, Pep de Baix, Joan Tur Mayans, Joan de Can Pep Damià, Jaume Serra Juan, Jaume de can Mariano d’en Corda, y Vicent Cardona Colomar, Vicent de can Fumeral. Todo apunta a que los cuerpos fueron posteriormente enterrados dentro del propio cementerio en una fosa común y que allí deben estar. No obstante, cabe la posibilidad de que fueran posteriormente exhumados y los restos fueran lanzados al osario donde se mezclaron con otros.
Para despejar esa incógnita, el Govern balear acordó otorgar a la conselleria de Cultura, Participación y Deportes la autorización previa para conceder una subvención directa al Fòrum per la Memòria d’Ibiza i Formentera, con el objetivo de llevar a cabo el proyecto de apertura y exhumación de la fosa de Sant Ferran por un importe de 16.780 euros. El presupuesto total de ejecución del proyecto es de 20.777 euros, por lo que la diferencia, 4.0oo euros la aporta el Consell de Formentera.
La fosa está identificada en el mapa de fosas de la represión franquista en las Pitiusas, elaborado por el Fòrum per la Memòria d’Ibiza i Formentera, y completado con un informe sobre la posible localización, contenido e intervención del lugar.
Desde la entrada en vigor de Ley 10/2016, de 13 de junio, para la recuperación de personas desaparecidas durante la Guerra Civil y el franquismo, que aprobó el Parlament por unanimidad de todos los partidos políticos, la fosa de Sant Ferran será la tercera que exhuma el Govern, después de la primera fase de la exhumación de la de Porreres y del inicio de la exhumación de la de Montuïri. Si se cuenta la de Sant Joan, exhumada en 2014, antes de la aprobación de la ley, la exhumación de esta fosa será la cuarta que se lleva a cabo en Balears.
La intervención arqueológica tiene como objetivo ejecutar los trabajos de investigación en fosas con restos humanos correspondientes a víctimas de los hechos de guerra y de represalias políticas en el periodo 1936-1939, mediante la investigación, la exhumación y la identificación de las personas desaparecidas en el periodo de la Guerra Civil o de la represión franquista.
Una de las personas que ha investigado esta fosa es el historiador Artur Parrón, vipresidente del Fòrum. En principio es la «más sencilla», ya que el resto de los represaliados en la Guerra Civil fueron fusilados en Roca-Bella (cuatro personas más), en Sant Francesc y en la subida a la Mola, una persona en cada sitio. Lo que sumados a los de Sant Ferran son 11 asesinatos.
Esta misma semana se celebró una reunión con los familiares, a la que asistieron la consellera balear Fanny Tur, la consellera insular, Susana Labrador, y los representantes del Fòrum por la Memòria. Artur Parrón señaló que las familias fueron receptivas a la iniciativa y mostraron su interés en proceder a la exhumación.
Ajustes de cuentas
Teniendo en cuenta que el terreno es propiedad del obispado, la conselleria se ha dirigido al obispo de Ibiza y Formentera, Vicente Juan Segura, que ha dado su autorización de forma verbal y que ahora tiene que concretar en un documento escrito. La previsión es que los trabajos se inicien a partir del 15 de noviembre.
Parrón señala que ninguno de los cinco fusilados era un destacado líder político y aunque en sus muertes pudo influir sus tendencias políticas, señala que en estos casos como en el resto de los represaliados, los asesinos aprovecharon para ajustar cuentas: «La represión franquista de primera hora no es necesariamente política y se aprovecha la falta de una estructura estatal para saldar cuentas de todo tipo, las motivaciones fueron económicas, por celos, por lindes de terrenos y eso se escondía con motivaciones políticas».
Resultado «incierto»
Los encargados de realizar la exhumación son los especialistas de la Sociedad de Estudios Aranzadi. Una de las arqueólogas, que ya visitó la zona, Almudena García-Rubio, explica que todo empieza con una investigación preliminar, que en el caso de la fosa de Sant Ferran ha realizado el Fòrum. No obstante señala que el resultado final «es incierto», ya que ha pasado mucho tiempo, pero en este caso señala que «es viable intentar la exhumación». Almudena García-Rubio explica que el trabajo de campo se centrará primero en la realización de unas catas «en dos áreas» del cementerio que podrían haber sido utilizadas como fosa común. «Lo que planteamos es realizar unas catas y luego se va excavando hasta encontrar los restos».
Añade que, antes de retirar los restos, se documentan sobre el terreno y se «toman todo tipo de datos que luego se analizan en laboratorio para determinar peso, estatura, posibles patologías, objetos personales y elementos de balística que nos pueden dar una idea de las circunstancias de la muerte». Todos estos datos sirven después para realizar la identificación de cada uno de los cuerpos que se encuentren, cotejando el ADN con el de sus familiares.
La especialista apunta que las exhumaciones generan muchas expectativas «por lo que hay que ser muy cautos, por eso nosotros insistimos en que es un intento de encontrar los cuerpos, pero que no hay certeza».
http://www.diariodeibiza.es/formentera-hoy/2017/10/08/humanidad-dignidad/944749.html




