Jerez de la Frontera. ACTUALIZADO. ¿Quién era José María Pemán, el nombre de la polémica judicial en Jerez de la Frontera?

► La concejal de IU en el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera (Cádiz), Ana Fernández de Cosa, declaró este jueves como imputada por tildar al escritor de «fascista, misógino y asesino».

► La familia denunció a la edil por un presunto delito de injurias y calumnias contra el que fue un prócer literario del régimen dictatorial que animó en sus escritos al «exterminio» del rival ideológico.

► Historiadores como Paul Preston señalan que el personaje «celebraba la represión», alimentando así la «matanza fundacional del franquismo» que define Francisco Espinosa.

Eldiario.es | Juan Miguel Baquero | 14-1-2016

«La idea de turno o juego político, ha sido sustituida para siempre, por la idea de exterminio y expulsión». La frase es de una alocución de José María Pemán (Cádiz, 1897-1981) en Radio Jerez el 24 de julio de 1936. A una semana del golpe de Estado. ¿Era entonces un personaje «fascista, misógino y asesino»? ¿Quién era Pemán, el nombre de la polémica?

Dicen historiadores como Paul Preston que el que fuera uno de los próceres literarios del franquismo apoyó sin contemplaciones el estallido militar. Y luego animó con textos y discursos la «matanza fundacional del franquismo», subraya Francisco Espinosa. Que fue un incitador al genocidio. A la sanguinaria represión que dejó España sembrada de fosas comunes.

Ocurre que la concejal de IU en el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera, Ana Fernández de Cosa, llamó «fascista, misógino y asesino» a Pemán en un pleno que debatía la retirada de un busto suyo en el Teatro Villamarta. Los descendientes del poeta gaditano  presentaron denuncia por un presunto delito de injurias y calumnias. Tras la querella criminal, la edil  ha declarado como imputada ante el Juzgado de Instrucción número 2 de Jerez.

Poca duda cabe sobre la inclinación ideológica de José María Pemán y Pemartín. ¿Fascista? Obvio. Las pruebas documentales son contundentes. ¿Misógino? Sí. Ultracatólico y fiel defensor del patriarcado, dejó negro sobre blanco una visión de la mujer como ser inferior y vulnerable. ¿Asesino? Nadie puede probar que matase a alguien. Sí, en cambio, que incitó a hacerlo.

Responsable de la ‘depuración de los maestros’

Como pluma de las fuerzas sublevadas animó la «labor de limpieza» que acarrearía la guerra civil española. El «exterminio y expulsión», decía, del enemigo político y social. «No creo que personalmente asesinara a nadie», señala el hispanista Paul Preston a eldiario.es Andalucía. «Era miembro del grupo monárquico Acción Española que justificaba y financiaba la conspiración militar del 36. Luego, celebraba la represión en Andalucía».

Si hace falta confirmación, apunta, «tienes que leer» el libro ¡Atención!… ¡Atención!… Arengas y crónicas de guerra, de Pemán, publicado en Cádiz en 1937. El propio Preston trató la figura del poeta en su obra El holocausto español.

José María Pemán fue uno de los grandes responsables de la ‘depuración de los maestros’. Todo aquel que tuviera relación con la apuesta pedagógica republicana quedó expedientado en el primer franquismo. Unos 60.000 profesores. Muchos de ellos ejecutados, en una suerte de inquisición contra la Institución Libre de Enseñanza.

Poeta, escritor, periodista, músico… tiene una biografía marcada por un puñado de vertientes artísticas. Y no faltan voces para criticar el supuesto valor de gran parte del legado de Pemán. Máxime en una España que perdía por aquellos verdugos las voces de Federico García Lorca, Antonio Machado o Miguel Hernández.

Pemán fue político en varias fases: en la dictadura de Primo de Rivera, durante la Segunda República –en la coalición derechista que ganó las elecciones del 33– y en la etapa franquista. En el régimen cimentado sobre las cenizas de la guerra ejerció una machacona labor propagandística. Procurador en Cortes, subdirector de la Real Academia de la Lengua, presidente de la Asamblea Cervantina de la Lengua Española, miembro de la Real Academia de Jurisprudencia… El rey Juan Carlos I le condecoró con el Gran Collar de la Orden del Toisón de Oro, en 1981.

«¿Cómo una figura como Pemán pudiera dar nombre a un colegio en Italia, Alemania o Francia?», pregunta el historiador José Luis Gutiérrez Molina. «Porque el fascismo español es la única dictadura de los años 30 que no ha sido derrotada». Es la memoria viva «de los pilares sangrientos sobre los que se construyó el régimen franquista».

«Pemán era fascista y misógino»

«Es evidente que Pemán era fascista y misógino, muchos escritos y discursos lo demuestran», según Francisco Espinosa, uno de los más prolíficos investigadores de la represión golpista. «¿Asesino? No hizo falta que matara a nadie, su papel era claro y a partir del golpe de Estado llama a hacer una limpieza profunda». Alentó lo que el propio Espinosa define como la «matanza fundacional del franquismo».

«Lo que ocurre en Jerez con la figura de Pemán es un reflejo de la pervivencia del sentimiento de victoria por parte de los golpistas del 36», añade Gutiérrez Molina. Para la familia del poeta, sin embargo, que Ana Fernández de Cosa lo califique con aquellos adjetivos supone una «imputación absolutamente falsa». Piden «restaurar públicamente» su «memoria», según la demanda.

La Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) también defendió al político franquista. La retirada del busto obedece al «desconocimiento» de la figura de Pemán, «escritor de gran relevancia» y caracterizado «por trabajar incansablemente en favor de la reconciliación de todos los españoles», alegan. «Ha sido y será de forma indeleble uno de los mayores representantes de las letras gaditanas», terció el actual alcalde de Cádiz, José María González (Por Cádiz Sí Se Puede).

«Después de derrotado y deshecho queda enemigo conviviendo receloso a nuestro lado, huido en el monte, emboscado en el disimulo», escribía Pemán en 1937. Época de guerra caliente en medio país. De represión y carnicería en la otra mitad sobre quienes «tiñeran España de las propias ideas que estamos con tanta sangre ahuyentando y venciendo».

El testimonio del terror golpista deja un mapa de fosas comunes que salpica España con más de 2.000 enterramientos ilegales y 114.000 víctimas de desapariciones forzadas. Crímenes de lesa humanidad que continúan impunes. Andalucía acoge unas 600 de estas fosas. Y Cádiz un centenar donde yacen «como perros» cerca de 3.000 personas. Que resuenen de nuevo las palabras de Pemán: labor de limpieza, exterminio, enemigo emboscado en el disimulo, ideas con tanta sangre ahuyentando y venciendo.

http://www.eldiario.es/andalucia/Peman_0_473153655.html

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A vueltas con Pemán,Por Francisco Espinosa

lavozdelsur.es/ 07-01-2016 / 12:09 h./ Pablo Uriel

Poco antes de que concluyera el año anterior tuvimos noticia de que el Juzgado de Instrucción nº 2 de Jerez de la Frontera había admitido a trámite la demanda presentada por la familia Pemán contra la concejala Ana Fernández y la llamaba a declarar el día 14 de este mes de enero. El motivo sigue siendo el mismo de siempre: las declaraciones de la concejala han dañado por lo visto el honor de los descendientes de Pemán. Recordemos que Ana Fernández había dicho públicamente que Pemán era fascista, misógino y asesino.

Sinceramente no se comprende la reacción de la familia. Los que hemos investigado aquellos años sabemos que Pemán fue alguien que se identificó totalmente con el golpe de julio de 1936, que además había propiciado. Basta leer sus escritos antes y después del 18 de julio de 1936. José María Pemán formaba parte del núcleo duro, ultrarreaccionario, al que la República estorbaba desde su proclamación. Me refiero a los sectores privilegiados de la sociedad española a los que pertenecía Pemán. Aquellos que justificaron el golpe y la represión como la “guerra necesaria y conveniente”.

Pero no hay que olvidar dos hechos fundamentales. No estamos ya en dictadura ni en los tiempos dudosos de la transición en los que podía pasar cualquier cosa, de forma que, si seguimos la línea marcada por los más altos tribunales españoles de Justicia, el derecho a la libertad de expresión prevalece sobre el denominado derecho al honor. De forma que hay quien puede decir públicamente que, gracias a gente como Pemán, España encontró su verdadero sentido en la historia, y quien puede decir que la actuación de Pemán en aquellos hechos permite catalogarlo como un fascista asesino. Y ambas opiniones serán igual de respetables en el terreno de la opinión, que es en el que, en general, se ha movido este asunto.

Pero hay algo más. Quien colabora y propaga –propiciándolo– un golpe de estado puede ser considerado responsable de sus consecuencias. Y este es el caso de Pemán. La gente como él no volvía a casa con las zapatillas llenas de sangre de algunos de los paredones de Cádiz; los ejecutores eran otros. Pero Pemán sí fue uno, y no cualquiera, de los que aportaron el sustrato ideológico de la “gran tarea” que había que llevar a cabo, ahora que el golpe permitía lo que de otra forma no hubieran podido hacer. En este sentido Pemán fue un fascista y un asesino y su influencia desborda ampliamente la provincia de Cádiz.

Las consecuencias del golpe las conocemos, empezando por el asesinato de miles de personas, hombres y mujeres, en la zona controlada en poco tiempo por los fascistas. Cuando se produjeron las conocidas matanzas de Madrid, con Paracuellos en cabeza, ya había habido otros muchos “Paracuellos” en la España ocupada por los golpistas. Es más, buena parte de esas matanzas desbordaron ampliamente la barbarie de Paracuellos. Hubo ciudades del sur con muchos menos habitantes que Madrid donde hubo varios “Paracuellos” juntos y sin embargo nadie les ha preparado un cementerio especial. Dichas masacres estuvieron alentadas desde los medios de comunicación por individuos fuera de la ley, como Queipo, y por defensores de la “limpieza” social como Pemán, que advirtió en ocasiones que ésta debía ser a fondo. Como demostró sobradamente el caso español, en modo alguno estaba reñido sentirse monárquico y defender y ser partidario de prácticas fascistas como tantos hicieron en aquel momento. En España abundaron los monarcofascistas. Hasta el ABC de los Luca de Tena se adaptó a los nuevos tiempos. Más tarde, cuando el fascismo ya había cumplido su función, se abandonó y otra vez todos monárquicos.

Lo que comento son hechos comprobados. Cualquier jurista medianamente informado sabe que, hace ya tiempo y salvo casos muy concretos referidos por lo general a la vida privada, en una democracia el derecho a la libertad de expresión está por encima del derecho al honor. Igualmente, hace ya décadas –al menos desde el golpe de Pinochet en 1973– que la jurisprudencia internacional considera responsable de las consecuencias de un golpe de estado a quienes lo han propiciado.

Concluyo. La concejala Ana Fernández puede pensar y decir que Pemán es un asesino. Sus descendientes pueden pensar y decir que se trataba de un patriota, una bella persona y un magnífico escritor merecedor de los máximos honores. Y yo, como historiador, puedo afirmar que el que apoya un golpe de estado tan brutal como aquel, que con su fracaso parcial condujo a una larga y terrible guerra, fue responsable de sus consecuencias. Y, dado que, entre estas, la principal fue la existencia de miles de crímenes alentados por ideólogos como Pemán, éste fue, quiérase o no, uno de sus más conocidos responsables. ¿O es que hay quien piense que con sus terribles arengas y discursos el articulista y “speaker” gaditano no contribuyó a la gran matanza fundacional del fascismo español que causó más de 3.000 asesinados en Cádiz, más de 6.000 de Huelva, 12.000 de Sevilla, etc.? 

http://www.lavozdelsur.es/vueltas-con-peman

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El Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar expresa todo su apoyo a la concejal de IU de Jerez procesada por llamar asesino a Pemán

El foro lamenta que los jueces imputen a alguien por hablar claro y archiven el asesinato de 28 personas en el cortijo jerezano del Marrufo, víctimas de los militares franquistas a los que en 1936 instigaba y jaleaba Pemán

05/01/2016/ Comunicado/ Andrés Rebolledo.

El Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar y la Asociación de Familiares de Represaliados por el Franquismo en la Sauceda y el Marrufo expresan toda su solidaridad y apoyo a Ana Fernández de Cosa, concejal de Izquierda Unida en Jerez, recientemente imputada y citada a declarar por el Juzgado de Instrucción número dos de esta ciudad, acusada de un presunto delito de injurias y calumnias, tras la querella presentada por familiares del escritor José María Pemán, al que llamó asesino. El foro y la asociación piensan con Ana Fernández que llamar a Pemán fascista, misógino y asesino es un simple ejercicio de libertad de expresión enmarcado en un pleno municipal en el que se debatía le retirada del busto del escritor del teatro Villamarta.

Foro y asociación recuerdan que a finales de 1936 Pemán escribía a menudo en ABC de Sevilla artículos incendiarios contra el Gobierno democráticamente elegido por los españoles en los que jaleaba e instigaba a las tropas sublevadas contra el orden constitucional a seguir su campaña de terror, asesinatos y bombardeos contra la población indefensa. En diciembre de 1936, mientras los aviones fascistas sembraban de muerte las calles de la capital de España Pemán decía que la aviación del ejército español sólo estaba purificando Madrid. Es decir que si Pemán no mató a nadie con sus manos sí que alabó, defendió e instigó los asesinatos indiscriminados de inocentes. Pemán incurrió en lo que específicamente indica la segunda acepción de la palabra asesinar del Diccionario de la Real Academia de la Lengua: «Causar viva aflicción o grandes disgustos”. Desde esta perspectiva, las palabras de la compañera Ana Fernández no hacen más que recordar una verdad manifiesta. Nosotros también pensamos y decimos como ella que Pemán fue un asesino. Y no sólo estamos de acuerdo con las formas sino también con el fondo de sus palabras: el busto de Pemán, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, debe ser retirado de un lugar público de propiedad municipal como es el teatro Villamarta. Su presencia allí no hace más que ofender a las víctimas del franquismo y a sus descendientes.

Foro y asociación quieren también pedir a los jueces de Jerez que se preocupen menos de presuntos excesos en la libertad de expresión y vayan más al fondo de las cosas. Sólo tenemos que recordar que el 26 de julio de 2012 el foro y la asociación presentaron en el juzgado de instrucción número uno de Jerez una denuncia con copiosa documentación, suficiente para que el juez investigara los crímenes del cortijo jerezano de El Marrufo, uno de los episodios más sangrientos de toda la represión franquista desatada en España a partir del verano de 1936. Entre 300 y 600 personas pudieron morir allí fusiladas, muchas después de ser torturadas, en lo que fue un verdadero campo de concentración donde las tropas franquistas recluyeron a la población superviviente del bombardeo del poblado de La Sauceda.

El juzgado de Jerez, primero, y luego la Audiencia Provincial de Cádiz, archivaron el caso, alegando que eran cosa juzgada, crímenes políticos amparados por la Ley de Amnistía de 1977. Rocío Mendoza, abogada del foro, presentó recurso de apelación en el que recuerda que no existe prescripción del delito ni mucho menos cosa juzgada porque hasta la fecha en España no ha habido proceso alguno en materia de crímenes contra la humanidad, crímenes de guerra y crimen de genocidio porque precisamente rige la impunidad más absoluta. Esta idea de nuestra abogada la ha repetido por activa y por pasiva la ONU y por ello seguiremos luchando y presionando a la justicia española para que cumpla con su obligación. Además foro y asociación nos adherimos en su día a la querella que la jueza argentina María Servini instruye en un Juzgado de Buenos Aires por delitos de genocidio y/o crímenes de lesa humanidad cometidos en España por la dictadura franquista entre el 17 de julio de 1936 y el 15 de junio de 1977. Es lamentable que los jueces españoles miren para otro lado, hagan oídos sordos ante las víctimas y sus familiares y tengamos que recurrir a la justicia argentina.

La provincia de Cádiz fue una de las primeras en sufrir la dura represión y el plan de exterminio del oponente que las tropas franquistas pusieron en marcha nada más dar el golpe de Estado. En el conjunto de los siete pueblos del Campo de Gibraltar fueron fusiladas unas mil personas. Las víctimas y sus familiares no solo necesitamos la tranquilidad de encontrar y recuperar a nuestros seres queridos asesinados y enterrados como animales en cunetas y caminos, necesitamos, sobre todo, justicia y esperamos que nos ayudéis a conseguirla.

En este contexto, hacer caso a la familia de Pemán y poner a funcionar un juzgado por un presunto delito de injurias es no solo un agravio comparativo sino una decisión judicial que roza el ridículo y que es, en sí, injuriosa para las víctimas del franquismo y sus familiares.